El proyecto Yasuní siempre fue un asunto de ética política

X Fernanda Solíz

¿Y nos siguen pidiendo razones para no explotar el Yasuní?

 

yasuni

 

Y nos interpelan a los ecologistas, a los indígenas, a los ciudadanos en resistencia… nos preguntan ¿qué hemos hecho?…. Nosotros les preguntamos a los burócratas, a los que son cuotas políticas cuidadosamente medidas, a los que son parte de un Estado que creció para garantizar, no la soberanía de los intereses nacionales, sino el mantenimiento del partido político… A ellos les preguntamos ¿cómo se siente tener la conciencia y la ideología encadenadas? …. ¿Cómo se siente?

Porque al final, no somos quienes llegan en camionetas del partido, o del gobierno, o del Estado… no somos quienes flamean banderas verdes pero no saben qué gritar…. No somos quienes asisten con el mensaje único de opacar la resistencia y de medir fuerzas…

Nosotros, seguimos y seguiremos en la militancia comprometida, llevando con ternura la resistencia. Seguimos y seguiremos con nuestros hijos, viajando por cada selva y cordillera, acompañando cada historia de violación de derechos humanos, permeándonos de indignación por lo que sucede más allá de la burbuja mediática…

Seguiremos con el activismo firme, con las palabras fuertes de denuncia, sin temor, sin ataduras, seguiremos revelando la realidad otra, esa de territorios en los que el Estado cedió su espacio a las multinacionales de turno.

Porque al final, nunca se necesitaron razones ni compensaciones económicas… El primer gran error, fue traducir el Yasuní a bonos y convertirlo en mercancía de canje… El proyecto Yasuní siempre fue un asunto de ética política… de coherencia discursiva, de soberanía de los pueblos…. Éste, era el primer paso al Buen Vivir, al no desarrollo, al anticapitalismo…

Pero acá, todo gira en torno al fortalecimiento y mantenimiento de una agenda política partidaria… no importa el Ecuador en tanto Estado, en tanto pueblo…. Sólo importa el partido político y su permanencia….

Por eso, les pregunto yo, ¿qué se siente?, ¿qué se siente vender la conciencia?.

Una pregunta al pueblo ecuatoriano

Natalia Sierra

Necesaria reflexión sobre el Yasuní y la vida

¿Dejaría usted que unos cuatro insensatos y voraces negociantes, a nombre de ayudarle a superar la pobreza, entren a su hogar, donde vive con sus hijos, y donde han vivido y viven sus padres y sus abuelos, y arbitrariamente lo destruyan?

¿Dejaría usted que entren a su hogar con camiones y tractores acaben con su casa y con su jardín, hagan huecos inmensos en la tierra, ensucien el agua que bebe, contaminen el aire que respira a cambio de hacerle la vereda?

¿Dejaría usted que entren a su casa saqueen su despensa, dejen a sus hijos sin alimentos y los condenen a la desnutrición y a la muerte, a cambio dos cuadernos, un paquete de galletas y una coca cola?

¿Dejaría usted que entre a su hogar, maten a sus padres y abuelos o los expulsen de allí y les obliguen a vivir una vida miserable en la intemperie de la calle, a cambio de una tanqueda de gasolina para su coche?

¿Dejaría usted que entren a su casa masacren a sus queridos animalitos que le acompañan y le dan alegría, a cambio de un nuevo celular?

¿Dejaría usted que entren a su casa acaben con la armonía de su hogar, generen conflictos entre los miembros de su familia, instalen el malestar en sus padres y sus hijos, a cambio de decirle que por cuatro dólares ya salió de la pobreza?

¿Dejaría usted que entren a su casa trayendo virus, bacterias y enfermedades, a cambio de dos aspirinas y una mascarilla médica?

¿Dejaría usted que entren a su casa lo esclavicen, esclavicen a sus hijos y nietos a nombre del desarrollo de su familia?

¿Dejaría usted que unos cuantos delincuentes, disfrazados de empresarios, traídos por el presidente del barrio, asalten a su casa, se lleven su riqueza, destruyan su hogar, maltraten a sus hijos, padres y abuelos, a nombre de que le están ayudando a resolver su economía familiar?

¿Dejaría usted que entren a su casa la desmantelen, le dejen sin hogar, sin familia, sin terreno, sin animalitos, sin jardín, sin alimentos, sin aire, sin agua, sin salud, sin vida?

¿Dejaría usted que entren a su casa, violen y maten a su madre e hijas a nombre de su progreso económico?

Estoy segura que no lo dejaría, estoy segura que defendería su hogar, la vida de sus hijos, de sus padres, de sus abuelos, la de los animalitos y la planteas que lo acompañan, con su propia vida si fuese necesario

Estoy segura que el pueblo ecuatoriano va a defender el Yasuní con su propia vida, porque el Yasuní es el centro vital y simbólico de nuestra existencia como pueblo.

TODOS Y TODAS POR LA VIDA, A DEFENDER EL YASUNÍ

A %d blogueros les gusta esto: