Argentina. Crónica de una apostasía anunciada

Por Lin Pao Raffetta

Las primeras apostasías en Argentina fueron movilizadas por Cristina Ferreyra, y la agrupación ArgAtea, y entre los años 2007 y 2008 un puñado de personas solicitaron su desvinculación formal de la Iglesia Católica, en forma individual y con escasa cobertura mediática. Estas desvinculaciones siguieron el modelo de las que se habían realizado previamente en España, Italia, Francia y Alemania.

A fines del año 2008, en RIMA, Red Informativa de Mujeres de Argentina, lista de correo que aun hoy mantiene comunicadas a feministas de toda América Latina y Europa, se desató la indignación por la noticia del veto, por parte del presidente uruguayo Tabaré Vazquez, a la ley de aborto aprobada en el vecino país. Las noticias de las apostasías empezaban a correr. La activista trans Alejandra Portatadino (de la Comunidad Homosexual Argentina) formalizó su renuncia a principios del año siguiente y fue la primera persona transexual en realizar una apostasía en Argentina.

En enero del 2009 ya estábamos teniendo las primeras reuniones con Cristina Ferreyra,, la exbaruyera Musidora Torricella, Ceci Galcerán, Orgullosa Mente Atea (Euge), Diana Cordero de Kaos / Insurrectas, Maga Minvielle y Andrea y Andres, pioneros apóstatas que nos orientaron con los primeros trámites y especialmente Andrés, hasta el día de hoy, con los formularios, programaciones y desprogramaciones de la web, estadísticas, y demás.

Convocamos a una primera apostasía colectiva con una carta modelo adaptada a nuestra legislación local, el 30 de marzo de 2009. En esa ocasión llevamos al Arzobispado Porteño, encabezado por el jesuita Bergoglio, una carta de renuncia colectiva, con 1085 firmas. Por supuesto, no procesaron ni una. Pero presentamos también cientos de cartas individuales que la Iglesia se vio en la obligación de recibir y, al menos algunas, procesar.

El primer día hábil siguiente recibí en mi domicilio una visita del Correo. Me traía una carta de las autoridades de la Universidad del Salvador, desvinculándome del cargo docente que había tenido durante 10 años, enseñando historia del arte oriental, historia persa, historia del sudeste asiático y chino básico. La autoridad religiosa de la USAL en ese entonces era el mismo Bergoglio que había recibido mi carta de renuncia.

Con un abogado laboralista masón que me recomendó una novia de entonces, comencé el intercambio de telegramas requerido para el largo juicio laboral que comenzaría poco tiempo después. La causa del despido, mis “declaraciones sobre la apostasía y contra la Iglesia Católica” vertidas en el difunto Diario Crítica del 31 de marzo de 2009. O, en sus palabras:

“Me dirijo a Ud. con el objeto de poner en su conocimiento que no está propuesta como docente para el año académico 2009.
Motiva esta decisión sus expresiones públicas sobre apostasía y sus juicios adversos a la Iglesia Católica aparecidos en el Diario Crítica el 31 de marzo de 2009.
El Estatuto Académico de la Universidad del Salvador establece en el inciso e) del Artículo 39:
«Los docentes tendrán los siguientes deberes:
No difundir ni adherir a concepciones que se opongan a la doctrina católica».

Por supuesto, la Iglesia tardó mas de 6 meses en procesar mi solicitud de apostasía. Tuve que realizar repetidas llamadas a Don Sturba, notario eclesiástico del Arzobispado, para lograr que comunique a la parroquia donde me bautizaron mi decisión de renunciar a la Iglesia. Pasado un tiempo y muchas comunicaciones después, me llamaron de San Ildefonso para retirar mi “constancia de apostasía”, una fotocopia firmada y sellada de mi acta de bautismo, a la que habían agregado en el margen “apostató de la fe en fecha xxxxxx”. La prueba del delito. No sólo no me habían borrado. También habían agregado un nuevo dato sobre mi: apóstata.

La ley nacional de Protección de Datos Personales 25.326 establece que los datos de filiación religiosa son datos sensibles y por lo tanto está prohibido almacenarlos en bases de datos, excepto aquellas que contengan el listado de sus miembros. Quiere decir que está prohibido almacenar los datos de apóstatas. Sin embargo, poco después, el Sr. Travieso, director nacional de la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales, sacó una resolución, la número 27 del 2010, diciendo que el pedido de borrado de datos de apóstatas en los registros eclesiásticos de España había llegado a la Corte Suprema Española, que falló diciendo que, para la ley española de protección de datos, los registros de la Iglesia Española no estaban alcanzados por la ley de habeas data española. Y que por eso, las apóstatas de Argentina no teníamos derecho a solicitar a la Iglesia argentina que cumpla la ley argentina borrando los registros de apóstatas que asi lo solicitan… en Argentina!

Descolonizame ésta! Para el 10 de diciembre estábamos organizando una gran apostasía de Nuestra América, de la que participaron miles de personas en Argentina, Brasil, Chile, México, Perú, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Colombia, Bolivia, etc. Frente a la Catedral de Buenos Aires, ese día, una patota de neonazis autodenominados Vanguardia Nacionalista, nos atacó al grito de “Cristo Rey!”, robándonos algunas banderas en la trifulca, una de las cuales fue valientemente recuperada por una apóstata, la otra -desafortunadamente- perdida en manos del enemigo. Algunas imágenes de esta reyerta puede verse en YouTube bajo el título “Agresiones a Apostasía Colectiva 2010”.

Mientras, mi juicio contra la USAL prosperaba, ganaba en primera instancia y me daban una indemnización de 8.000$ por 10 años de trabajo y un despido discriminatorio con dictamen del INADI. Ambas partes apelamos. Yo pedía 150.000”. La USAL quería pagar menos de 4.000$. Mi abogado masón me dijo: -”necesitamos a alguien con la espalda más ancha”. Y me llevó a ver a Don Teodioro Sánchez de Bostamente. Ya tenía cita para arrancar el 2013 con fecha para la apelación ante la Cámara del Trabajo y todo para ganar cuando, fumata mediante el 13 de marzo, Bergoglio se hizo papa y mi juicio, puré.

“La cosa cambió, piba”, me dijo don Teodoro, y se lavó las manos. “Agarrá los 5.000$ que ofrece la USAL porque, si no, vas a perder todo, y vas a terminar pagándole los abogados a ellos”, amenazó. Así comenzó un regateo entre el abogado de la USAL, que llamaba a su patrón para que lo autorizara a extender la oferta un poco más, y yo del otro lado, sola con mi alma, negociando como gato panza arriba. 100.000!, decía. 5000, me respondían. La secretaria del Tribunal me decía “esto ya está decidido, vas a perder, agarrá lo que te ofrecen”. Y yo, 75.000! “Hagan un esfuerzo para llegar a un acuerdo”, imploraban les empleades del juzgado, hartes! Y asi, como en un bazar, terminé cerrando trato por unos 20.000 pesos de entonces. Una miseria. Sin embargo, el abogado de la USAL salió llorando, diciendo que iba a quedarse sin trabajo por haberse perdido mucho más que lo que le habían autorizado. Mi abogado ya se había ido, dejando firmados los papeles que le garantizaban cobrar su parte de la cuota litis aun antes de que me llegara el cheque de la indemnización, con su 30 por ciento ya descontado. En los mismos meses, un pibe despedido por maricón, después de trabajar seis meses en Carrefour recibió medio millón de pesos como indemnización.

Pasaron los años y, aunque ya sin el ímpetu de los primeros años, la campaña apóstata continuó, sosteniendo el sitio web con sus modelos de cartas para descargar, dando información a través de las redes sociales, acompañando apostasías colectivas de otros grupos (la FALGBT, el MST, Varones Antipatriarcales, etc.) y organizando anualmente las propias, participando en marchas, volanteando, respondiendo a periodistas y participando desde su creación, a fines del 2010, de la Coalición Argentina por un Estado Laico, haciendo lobby para promover leyes de municipios laicos, insistiendo con el retiro de símbolos religiosos en el espacio público, oponiéndonos a la cesión de tierras e inmuebles de la Ciudad a la Iglesia Católica, etc. El nivel de éxito de tales campañas puede observarse a simple vista con las vírgenes en escuelas públicas, santos en el Subte, santuarios en las plazas y otros atentados a la diversidad y la pluralidad que el Estado comete cada vez que refuerza los privilegios de la Iglesia Católica Apostólica Romana.

Durante el invierno del 2018, en medio de la crisis política y la recesión económica del macrismo, dos millones de personas se unieron para exigir la sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo que había tenido media sanción en la Cámara de Diputados, luego de interminables horas de argumentos a favor y en contra, liderados estos últimos por las voces privilegiadas de la(s) Iglesia(s), especialmente de la ICAR, que se manifestaron a favor de incluir más educación sexual a cambio de frenar la ley de aborto. Finalmente, el proyecto se cayó y la Iglesia mostró rápidamente su verdadera cara. No quieren educación sexual, ni perspectiva de género. Ya lo venían diciendo y ahora lo impulsan mucho más agresivamente, con el apoyo del conservadurismo neopentecostal.

Estas circunstancias generaron una ola de repudio que rápidamente se reflejó en un inmediato reclamo de separación de la Iglesia y el Estado y un incremento exponencial de las consultas y descargas de la carta modelo para apostatar. En pocos días recibimos miles de cartas y solicitudes de todo el país que llevamos a la Conferencia Episcopal el pasado 24 de agosto.

En los días previos, el papa Francisco, que es Bergoglio, pidió a los Obispos argentinos que busquen maneras alternativas para el financiamiento del culto y para pensar en la posibilidad de ver si es factible buscar una manera de reemplazar paulatinamente y sin apuro los ingresos que la jerarquía católica y el clero reciben de parte del Tesoro Nacional por Presupuesto del Congreso, gracias a decretos ley de la dictadura cívico-militar-eclesiástica de los años 76 y 77. Por supuesto, dicha humildad tiene una clara explicación. O dos. Esos salarios y jubilaciones representan una pequeña fracción -ciento y pico de millones- de la verdadera torta que recibe la iglesia de modo bastante poco transparente y casi nada sistematizado pero que se calcula en alrededor de treinta y pico mil millones de pesos para subsidios a la educación confesional que se niega a incorporar la E.S.I., los centros de salud dependientes de la iglesia que niegan acceso a la salud sexual y (no) reproductiva de sus pacientes, obras de caridad y servicios sociales para atender la pobreza que estas políticas generan. Por otro lado, este gobierno parece querer mostrar que es capaz de disciplinar a la Iglesia a fuerza de ajuste. Está dispuesto a decir que ahorra en salarios de curas, mientras aumenta por detrás las asignaciones de partidas municipales, provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires.

Allí donde el Estado se retira, financia a la Iglesia para que supla su rol, a su manera: imponiendo su doctrina, su ideología y sus convicciones por sobre las necesidades de la población más humilde. Condicionando el acceso a los derechos a la conformidad con su doctrina y moral sexual. Una Iglesia regida desde el único Estado del mundo que no tiene ciudadanas mujeres, a través de una institución que prohibe a sus vicarios la vida sexual y la conformación familiar, un club de varones legitimados para imponer su visión sobre los cuerpos de toda una población diversa que sufre diariamente la violencia simbólica y de la otra que la Iglesia ejerce sobre mujeres, maricas y lesbianas cis y trans, travestis, putas, divorciadas, rejuntadas, escotadas, descocadas, alocadas, liberadas y empoderadas que gritan “NO EN MI NOMBRE” a través del acto de apostasía. Y lo hacen junt*s, porque así #SeVaACaer!

Fuentes*

Apostasía Colectiva “No en mi Nombre”. http://apostasia.com.ar

Carbajal, Mariana, “Vade retro”, Página/12, 18 de noviembre de 2007. https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-94838-2007-11-18.html

– ”Apostasía contra la discriminación”, Página/12, 27 de enero de 2009. https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-118947-2009-01-27.html

– “Un acto de apostasía colectiva”, Página/12, 31 de marzo de 2009. https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-122409-2009-03-31.html

– “Docente despedida por apóstata”, Página/12, 14 de abril de 2009. https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-123204-2009-04-14.html

Coalición Argentina por un Estado Laico. “Agresiones a Apostasía Colectiva 2010”. YouTube, 15 de agosto de 2012. https://www.youtube.com/watch?v=bJHhXla0mzc

Dictamen DNPDP N° 027/10. Dirección Nacional de Protección de Datos Personales. Buenos Aires, 14/10/2010. http://www.jus.gob.ar/media/118876/D2010_27.pdf

Estatuto de la Universidad del Salvador. http://www.usal.edu.ar/estatuto aprobado por Resolución 1577/1997 del Ministerio de Cultura y Educación de la Nación del 3 de septiembre de 1997 y publicado en el Boletín Oficial el 12 de septiembre de 1997, B.O. N°. 28729, pág. 17.

Iglesias, Mariana, “Separación de Iglesia y Estado: se multiplican las consultas por el trámite de apostasía”, Clarín, 17 de agosto de 2018, edición web, https://www.clarin.com/sociedad/separacion-iglesia-multiplican-consultas-tramite-apostasia_0_HyDA_hE8X.html

Mansilla, María, “Levántate y firma” en Las12. Viernes 9 de enero de 2009. https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-4619-2009-01-09.html

Perfil, ‘La Iglesia renunciará de «manera gradual» a los aportes del Estado‘, 23 de agosto de 2018. http://www.perfil.com/noticias/politica/la-iglesia-renunciara-de-manera-gradual-a-los-aportes-del-estado.phtml

Raffetta, Lin Pao. Documentos del juicio laboral. http://paolaraffetta.blogspot.com/2009/04/, http://paolaraffetta.blogspot.com/2009/05/la-otra-mejilla-ii.html, http://paolaraffetta.blogspot.com/2009/05/la-otra-mejilla-iii.html, http://paolaraffetta.blogspot.com/2009/05/la-otra-mejilla-iv.html y http://paolaraffetta.blogspot.com/2009/12/reglamento-de-usal-discrimina-segun-el.html

* Todos los sitios fueron visitados entre el 1 y el 3 de octubre de 2018.

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