Noam Chomsky presentó su testimonio en el juicio contra Julian Assange


por Página/12

Aseguró que el creador de WikiLeaks hizo un gran servicio a la humanidad con sus revelaciones

El intelectual estadounidense señaló que la información que difundió WikiLeaks tiene el potencial de emancipar a los ciudadanos. Y que el gobierno de EEUU está criminalizando al periodista australiano.

Noam Chomsky aseguró que el periodista Julian Assange hizo un gran servicio a la humanidad al publicar miles de archivos secretos del gobierno de EEUU. Además señaló que la información revelada por WikiLeaks desde 2010 tiene el potencial de emancipar a los ciudadanos para que dejen de ser súbditos del poder. El lingüista y filósofo agregó que el gobierno estadounidense está criminalizando al periodista. 

El testimonio de Chomsky fue presentado por los abogados de Assange durante una nueva jornada del juicio de extradición a EEUU. Además testigos presentados por la defensa del activista australiano revelaron cómo fue espiado durante su asilo en la Embajada de Ecuador. La fiscalía estadounidense lo acusa de espionaje y piratería informática por lo que quiere juzgarlo en territorio norteamericano.

Chomsky no dudó en manifestarse a favor de Assange y determinar la importancia del trabajo hecho por WikiLeaks. “En mi opinión, Julian Assange, al defender valientemente las creencias políticas que la mayoría de nosotros profesamos compartir, prestó un enorme servicio a todas las personas del mundo que atesoran los valores de la libertad y la democracia y que, por lo tanto, exigen el derecho a saber qué es lo que están haciendo sus representantes”, estableció Chomsky en su declaración por escrito ante la Justicia inglesa.

Además señaló queel gobierno norteamericano busca criminalizar al periodista ya que sacó a luz información que podría evaporar el poder de EEUU. Para el intelectual el uso que haga la ciudadanía de datos como los revelados por WikiLeaks pueden llevarla a conseguir la independencia y abonar a la construcción de una sociedad libre. De lo contrario el mundo seguirá siendo súbdito de amos que operan en secreto, sostuvo el lingüista.

Chomsky cuestionó también la naturaleza de los documentos secretos del gobierno norteamericano. «Cualquiera que busque en los archivos se habrá dado cuenta de que lo que se mantiene en secreto rara vez tiene que ver con seguridad, a menos que sea la seguridad de los poderosos frente a sus enemigos y su propia población», explicó. 

Espionaje en la Embajada

El juicio de extradición contra Assange llegó a la jornada número 17. Durante el miércoles también se conocieron datos reveladores sobre cómo se dio el espionaje contra el periodista en la Embajada de Ecuador. La defensa presentó el testimonio de de dos testigos anónimos que trabajaron para la empresa española US Global, encargada de brindar el servicio de seguridad a Ecuador mientras el periodista estaba asilado en la sede diplomática.

El diario El País había revelado en julio del año pasado que las reuniones del activista australiano estaban siendo espiadas por esta empresa. Uno de los testigos encubiertos señaló que el presidente de la compañía, el español David Morales, dio la orden de espiar a Assange. “Morales (…) traicionó los términos del contrato y la confianza depositada en él por el gobierno de Ecuador, al entregar de forma sistemática información a las autoridades de inteligencia de EEUU, a las que trasladaba de forma recurrente y durante un periodo de tiempo todo el material relacionado con la seguridad de la Embajada», señaló el denominado Testigo 1 según Sputnik

El 19 de junio de 2012 Assange había ingresado en la sede diplomática ante el pedido de extradición que hizo el gobierno sueco a la justicia inglesa. En ese momento el periodista estaba siendo acusado por supuesta violación y acoso sexual. En 2019 la justicia de Suecia cerró el caso. 

pagina12.com.ar

«Condenamos el juicio-espectáculo contra Julian Assange y exigimos su liberación inmediata»

Lxs miembros del Consejo de la IP apoyan la libertad de Julian Assange frente al juicio de extradición ilegal y peligroso que se lleva a cabo actualmente en su contra en Londres.

«Cada vez que somos testigos de una injusticia y no actuamos, entrenamos a nuestro carácter a ser pasivo en su presencia y así, eventualmente perdemos toda capacidad para defendernos a nosotrxs mismxs y a quienes amamos». ―Julian Assange

Nosotrxs, miembros del Consejo de la Internacional Progresista, apoyamos la libertad de Julian Assange frente al juicio de extradición ilegal y peligroso que se lleva a cabo actualmente en su contra en Londres. Julian Assange ha sido un periodista, editor e intelectual que ha definido el mundo y cuya labor ha sido crucial para promover la justicia mundial. El enjuiciamiento por parte de los Estados Unidos de un ciudadano australiano por sus actividades periodísticas realizadas en países soberanos de Europa, constituye una grave violación de los derechos humanos y del derecho internacional. Lo que es más peligroso, sienta un precedente jurídico que significa que cualquier disidente de la política exterior de los Estados Unidos puede ser enviadx a los Estados Unidos para enfrentar una cadena perpetua o incluso a la pena de muerte. Los resultados del caso amenazan la libertad de expresión y la soberanía nacional en todo el mundo.

WikiLeaks ha sido una inspiración para los movimientos sociales de todo el mundo en su lucha por la verdad y la justicia. El trabajo de Assange como editor y periodista de WikiLeaks ha revelado más irregularidades gubernamentales que cualquier otro medio editorial en este siglo, desde el lavado de dinero hasta la corrupción en países como Islandia o Namibia. Aunque recibió premios mundiales por su trabajo en defensa de los derechos humanos, sólo cuando WikiLeaks comenzó a revelar los crímenes del gobierno de EE. UU. —en particular, sus crímenes de guerra en Irak, la tortura en la Bahía de Guantánamo y el programa ilegal de guerra cibernética de la CIA revelado por los documentos filtrados de «Vault 7«— Assange fue tratado como un criminal y terrorista por los Estados Unidos.

Debemos recordar que Assange está siendo procesado ahora por nada más que actos de publicación.

Creemos que el apoyo a Julian Assange en el caso contra la extradición es una prueba de fuego para las fuerzas progresistas en todo el mundo. A pesar de sus consecuencias históricas, este caso se ha mantenido en demasiado silencio —y es la responsabilidad de todas las fuerzas progresistas levantar sus voces ahora. Mientras tanto, se ha dejado a Assange languidecer en el aislamiento, primero en la Embajada de Ecuador en Londres, y ahora en la prisión de Belmarsh, donde permanece en confinamiento 23 horas al día. Assange ya ha sufrido bastante y su prolongado encarcelamiento podría llevar a la pérdida de uno de los más valientes editores del siglo XXI. No apoyar a Assange en esta coyuntura sería un acto de cobardía monumental, y una autolesión excepcional.

Sabemos que el caso de Julian Assange determinará más que solo su destino. El resultado del caso de Assange lleva el peso de nuestra seguridad colectiva contra los abusos de lxs poderosxs. Si no nos levantamos ahora, si no encontramos el valor para hablar en nombre de Assange, será enviado a un tribunal secreto, encarcelado de por vida, y lo dejarán morir. No podemos quedarnos de brazos cruzados. La solidaridad internacional con Assange es ahora más necesaria que nunca.

Lucharemos contra la extradición a EE. UU. hasta que sea libre.

Srećko Horvat: El Tribunal de Belmarsh

Srećko Horvat, miembro del Consejo de la IP, sobre la puesta en marcha del Tribunal de Belmarsh, que pondrá al gobierno de los Estados Unidos en juicio por sus crímenes del siglo XXI y llamará la atención al caso de extradición de Julian Assange por haberlos revelado.

El evento de hoy marca solo el primer día del Tribunal. Mientras Assange se encuentre en prisión, el Tribunal de Belmarsh continuará su lucha por la justicia.

El 13 de noviembre de 1996, en el punto más álgido de la guerra de resistencia en Vietnam, Bertrand Russell y Jean-Paul Sartre convocaron un tribunal popular para responsabilizar al gobierno de los Estados Unidos por sus crecientes crímenes de guerra. “El tribunal no tiene un claro precedente histórico”, dijo Russell. No representaba ningún poder estatal, no tenía capacidad de condenar al acusado. “Creo que estas aparentes limitaciones son, de hecho, virtudes. Somos libres de llevar a cabo una investigación solemne e histórica,” dijo Russell, “presentada a la conciencia de la humanidad”.

Medio siglo después, la Internacional Progresista (IP) vuelve a hacer un llamado a la conciencia de la humanidad contra los crímenes del imperialismo estadounidense.

Hoy, viernes 2 de octubre, marca el primer día del Tribunal de Belmarsh, llamado así por la prisión donde Julian Assange ha sido mantenido en confinamiento permanente por atreverse a publicar documentos que detallan las torturas, la violencia y el espionaje ilegal del gobierno de E.E. U.U.

Desde Belmarsh, Assange se enfrenta ahora a la extradición a los Estados Unidos, la primera vez en la historia que un editor ha sido acusado bajo la Ley de Espionaje. El tribunal de hoy toma su nombre de este sitio de complicidad en los crímenes que han sido revelados por Assange y, a su vez, los crímenes que han sido cometidos contra él.

En una reciente declaración firmada por muchxs miembros de su Consejo (incluídxs Noam Chomsky y Arundhati Roy), la IP advirtió que el enjuiciamiento de un ciudadano australiano por sus actividades periodísticas realizadas en países soberanos de Europa es una grave violación de los derechos humanos y el derecho internacional. “Lo que es más peligroso, sienta un precedente jurídico que significa que cualquier disidente de la política exterior de los Estados Unidos puede ser enviadx a los Estados Unidos para enfrentar una cadena perpetua o incluso a la pena de muerte.”

Pero las declaraciones no serán suficientes. Es por esto que la IP está estableciendo el Tribunal de Belmarsh: para llevar al gobierno de los Estados Unidos a juicio por sus crímenes del siglo XXI—desde las atrocidades en Irak hasta las torturas en la bahía de Guantánamo y el programa de vigilancia ilegal de la CIA—y llamar la atención sobre el caso de extradición de Julian Assange por revelarlos.

“Nuestra posición es fuerte porque no buscamos enviar a unos pocos individuos a prisión”, dijo Sartre del tribunal de 1966, “sino despertar en la opinión pública, en un momento ominoso de nuestra historia, la idea de que puede haber políticas que son objetiva y legalmente criminales”.

Estamos de nuevo en este momento ominoso de nuestra historia pidiendo, como hizo Bertrand Russell entonces, que “las personas del mundo, las masas, tomen medidas para detener los crímenes».

El Tribunal reunirá un elenco planetario de activistas, artistas, pensadorxs y representantes politicxs para investigar y evaluar las revelaciones de WikiLeaks. El ex presidente de Brasil, Lula, nos recordará que lxs brasileñxs tienen una deuda adicional por las revelaciones de WikiLeaks, mientras que el ex ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, reiterará por qué Assange debe ser liberado de inmediato.

Al Tribunal se unirá el miembro original del TribunalRussell-Sartre, Tariq Ali, quien fue a Vietnam a investigar los crímenes de guerra de los Estados Unidos, la abogada de Assange Jennifer Robinson, lxs activistas y músicxs Roger Waters and M.I.A., el ex presidente de Ecuador Rafael Correa, el filósofo Slavoj Žižek, la actriz y activista Pamela Anderson y muchxs otrxs.

El evento de hoy marca solo el primer día del Tribunal. Mientras Assange se encuentre en prisión, el Tribunal de Belmarsh continuará su lucha por la justicia. Nuestro objetivo no es solo la libertad de Assange, sino también la justicia por los crímenes revelados por WikiLeaks —y la protección de nuestras libertades para hablar, expresarnos, reunirnos y exigir la verdad de los poderes desplegados en nuestra contra.

Si no nos levantamos ahora —con toda la evidencia en nuestras manos— tendremos pocas posibilidades contra una máquina de guerra y vigilancia que se vuelve más sofisticada y más secreta día a día.

Es hora de actuar. Y es hora de exigir justicia. Porque si acusan al editor que reveló sus crímenes, debemos acusar a lxs propixs criminales. Únanse a nosotrxs.

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La sentencia sobre la extradición de Assange a EE.UU. se dictará el 4 de enero

1 octubre 2020 | CUBADEBATE

Assange fue arrestado por la Policía Metropolitana del Reino Unido en abril de 2019. Foto: AFP/Archivo

La jueza británica Judge Vanessa Baraitser ha anunciado este jueves que daría su decisión el 4 de enero de 2021 sobre si el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, debería ser extraditado a Estados Unidos.

Durante las audiencias previas, los abogados del activista han argumentado que los cargos tienen motivaciones políticas, que su salud mental está en riesgo, que las condiciones en las cárceles estadounidenses violan las leyes de derechos humanos de Reino Unido, y que él y sus abogados fueron espiados mientras estaba asilado en la Embajada de Ecuador en Londres.

Mientras tanto, el equipo legal que representa a Estados Unidos ha respondido que muchos de esos argumentos son cuestiones que deben abordarse en un juicio y no tienen relación con la extradición.

Assange fue arrestado por la Policía Metropolitana del Reino Unido en abril de 2019, luego de que Ecuador le retirara el asilo antes concedido. El periodista se encuentra desde entonces encarcelado y actualmente lucha contra la extradición a EE.UU., donde enfrenta más de 17 cargos bajo la Ley de Espionaje por publicar materiales secretos e información clasificada.

Durante una audiencia de este martes, dos testigos anónimos revelaron planes para envenenar o secuestrar al activista cuando estaba asilado en la embajada ecuatoriana, que habrían sido orquestados por agentes de la inteligencia de EE.UU. y una empresa de seguridad privada que espió extensamente al cofundador de WikiLeaks.

(Tomado de RT en Español)

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