Uruguay – Un poco menos de impunidad

 

Llegó desde España el coronel retirado Eduardo Ferro, acusado de delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar y a esta hora se encuentra ante la jueza de 27º Turno, Silvia Urioste y el fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe.

Justicia dispuso la prisión preventiva del coronel (r) Eduardo Ferro, indagado por el crimen de Óscar Tassino en 1977. El militar llegó extraditado de España; su defensa presentó diversos recursos, por lo que Ferro no llegó a declarar ante la Sede.

Defensa presentó recurso de inconstitucionalidad contra ley 18.831 y de prescripción. Jueza Urioste los rechazó por ya haber cosa juzgada. Defensa insistió un recurso de queja por denegación de inconstitucionalidad y otro de apelación. Todo fue rechazado. Fiscal pidió preventiva.

Fiscal Perciballe pidió aplicar «teoría del Buñuelo» y ley 19.653. Esto habilita a los jueces a aplicar prisión preventiva para evitar recursos dilatorios. Un antecedente es el caso de Miguel Sofía. Ferro estará en preventiva hasta que se resuelvan todos los recursos.

 

A pesar de que Ferro no declaró la audiencia empezó a las 11.00 y terminó cerca de las 17.00 horas. Ferro llegó sobre las 10.00 a nuestro país extraditado desde España, adonde se había fugado. Desde el aeropuerto fue conducido al juzgado de 27º turno, ubicado en la calle Uruguay. Se investiga su participación en la desaparición del militante comunista Oscar Tassino, ocurrida en julio de 1977.

Tassino fue secuestrado el 19 de julio de 1977 en una casa en Máximo Tajes y Capri, por tres hombres que ingresaron armados, sin uniforme y se identificaron como integrantes de las fuerzas conjuntas. El dirigente de la Asociación de Trabajadores de UTE y el Partido Comunista fue trasladado en un Peugeot blanco al centro clandestino de detención La Tablada, donde murió bajo tortura dos días después, a causa de un golpe en la cabeza.

La investigación de la Fiscalía, por la que se pidió el procesamiento con prisión del militar en situación de reforma Jorge Pajarito Silveira, determinó que el operativo de detención fue realizado por integrantes del Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA). La causa fue abierta por su cónyuge, Disnara Flores, el 20 de mayo de 1985, y cuenta con el testimonio de Graciela Salomón, también víctima de tortura, que escuchó la voz de Tassino en el primer piso de La Tablada y el momento en que recibió el golpe.

Además de la causa Tassino, Ferro es requerido por la Justicia uruguaya en la causa que investiga el secuestro de Universindo Rodríguez, Lilian Celiberti y sus hijos, ocurrido en Porto Alegre en noviembre de 1978, que es llevada adelante por la jueza penal de 23º turno, Isaura Tórtora, y por la causa sobre torturas en el Batallón de Ingenieros N°4 de Laguna del Sauce, que lleva el juzgado de 10º turno de Maldonado, a cargo del juez Ruben Etcheverry.

Ferro admitió haber participado en el secuestro de los militantes del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) Universindo Rodríguez, Lilian Celiberti y sus hijos Camilo y Francesca, de siete y tres años. A Rodríguez, Celiberti y los niños se los llevaron de su apartamento de Porto Alegre, en el operativo denominado “Zapatos rotos”, en el que participaron, además de Ferro, los militares Glauco Yanone, José Bassani, Carlos Rossel, y el jefe del Departamento de Ordem Política e Social, Pedro Seelig.

Los niños fueron entregados a sus abuelos maternos 18 días después del secuestro, mientras que Celiberti y Rodríguez fueron recluidos hasta el fin de la dictadura.

La otra causa en la que se indaga a Ferro fue abierta por Raul Giorgetta en 2018 e investiga torturas en el Batallón de Ingenieros N°4 de Laguna del Sauce, entre 1975 y 1978. Ferro fue reconocido por el publicista Claudio Invernizzi como responsable de la tortura en ese Batallón. Si bien Ferro no formaba parte de esa unidad militar, se estima que su presencia allí respondía a la búsqueda de conexiones regionales entre los militantes, debido a que Giorgetta había regresado de Buenos Aires días antes de su detención.

Invernizzi fue detenido junto a Giorgetta y Roque González en febrero de 1975, luego de pintar en un muro en Piriápolis que decía “Abajo la dictadura”. Estuvo recluido bajo tortura e incomunicado en el Batallón N°4, luego y luego fue trasladado a Melo, al 8º de Caballería, al Penal de Libertad, al cuartel de Rocha, y fue regresado al Batallón de Ingenieros N°4, hasta su liberación, a fines de 1978.

La fuga a España

La fuga de Ferro se conoció en marzo de 2017, cuando el militar no se presentó ante la jueza penal de 10º turno, Dolores Sánchez, en la causa que investiga la desaparición de Tassino, por lo que se emitió una orden de captura internacional.

En setiembre de ese año Ferro fue detenido en España, pero una inédita decisión de la Justicia concedió un pedido de la fiscalía para que cesara la prisión administrativa y Ferro esperara su extradición en libertad condicional. Luego de varios recursos que demoraron el proceso, España confirmó en 2018 la concesión de la extradición, pero cuando quiso hacerla efectiva no pudo encontrar a Ferro hasta la noche del 27 de enero de 2021.

 


Por Sergio Somarruga
 

Hay espantos tan profundos que hasta la noche más oscura se llega a perder en ellos.
El coronel Eduardo Ferro, que hoy dormirá en la cárcel después de años de estar prófugo, es uno de esos oscuros tormentos con los que la dignidad no admite ninguna tregua.
Ferro fue un brazo armado de los delitos de lesa humanidad.
Un cuadro macabro de la extrema derecha que dio el golpe de Estado.
Ferro esta directamente imputado en la tortura, muerte y desaparición de Oscar Tassino. Un trabajador de la UTE al que arrastraron y golpearon hasta morir, en el centro de detención clandestino que funcionaba en La Tablada.
Oscar era un trabajador, estaba casado, tenía tres hijos y era comunista.
De ahí su culpabilidad. Su única culpabilidad.
A Oscar lo mato y lo desapareció el terrorismo de Estado.
A Ferro, lo protegió la impunidad.
La causa que indagaba la desaparición de Oscar Tassino fue presentada ya en 1985 pero fue archivada bajo el gobierno de Julio María Sanguinetti.
Así de extensa es la impunidad.
Dentro de los tantos “servicios” prestados a la dictadura de extrema derecha, el coronel Ferro debe rendir cuentas también por la acusación de 28 mujeres presas políticas, que lo acusan por abuso sexual y violación.
Ferro está vinculado además con la desaparición forzada de María Claudia García de Gelman y de Fernando Miranda
El coronel Ferro debe rendir cuentas también por el secuestro de los hermanos Julien, raptados juntos a su papa y su mama en noviembre de 1976.
A los dos pequeños, los dejaron solos, hasta que amanecieron agarrados de sus manitos, en una desconocida plaza en Valparaíso, Chile.
Sus padres, siguen desparecidos.
Hay espantos tan profundos, que hasta la noche más oscura se llega a perder en ellos.
Hoy algo de ese espanto dormirá tras las rejas.
Por verdad, justicia y nunca mas terrorismo de Estado.

 

>>> Prontuario de Eduardo Ferro 

●    El coronel (r) Eduardo Ferro es un peso pesado de la represión. Desde su puesto de mando en la Compañía de Contra información participó en varios operativos de secuestro y tortura de militantes políticos y sociales.
●     Ferro es un militar altamente entrenado, formado en contrainteligencia y es además un experto karateca.
●     Eduardo Augusto Ferro Bizzozero, alias Oscar o Guillermo, nació el 10 de abril de 1947 e ingresó al Ejército, en el Arma de Ingenieros el 1º de marzo de 1964. Ya en febrero de 1967, como cadete, egresa del curso «Cadet Orientation» de la Escuela de las Américas.
●    En 1968 asciende a Alférez.
●    En 1975 como teniente segundo reviste en la Escuela Militar hasta 1975.
●     En 1975 con el grado de capitán, pasa a la Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y comienza a operar en el centro de torturas «300 Carlos», conocido como «El Infierno».
●    En 1976 el ex militar, también aparece en la Base Valparaíso donde junto al coronel Ricardo Arab, el mayor Ernesto Rama y el granadero Ricardo «Conejo» Medina, habría participado del asesinato y enterramiento clandestino de la desaparecida María Claudia García, nuera del poeta argentino Juan Gelman.
●     En 1977 participa de la represión de uruguayos en Argentina y vinculado a los operativos del «Plan Cóndor» en la región.
●    Es uno de los secuestradores del compañero Oscar Tassino (militante de AUTE y del PCU, detenido desaparecido hasta el día de hoy. Ferro está acusado de participar en su asesinato en la cárcel  clandestina de La Tablada el 21 de julio de 1977
●    Estuvo en la casa de torturas de Punta Gorda  Rambla Rep. De México 5515.
●    En 1978 es uno de los secuestradores de la maestra Lilián Celiberti y Universindo Rodríguez en Porto Alegre y su traslado ilegal a Montevideo. El caso más notorio por su repercusión internacional, fue el secuestro en la ciudad de Porto Alegre (Brasil) donde vivían exiliados, Universindo Rodríguez Díaz, Lilián Celiberti Rosas y los dos hijos menores de ella. Según se documenta en el «Uruguay nunca más», se trató de un operativo conjunto uruguayo-brasileño, bajo la responsabilidad de la Compañía de Contrainformación del Ejército uruguayo, que lo denominó «Operación Zapato Roto».El hecho pudo conocerse en todos sus detalles luego de la deserción del soldado fotógrafo Hugo García Rivas, quien prestó muy amplias declaraciones ante el Sijau. El procedimiento quedó bajo el mando del entonces capitán Eduardo Ferro y se utilizaron tres vehículos: un camión de tres toneladas cedido por el capitán Armando Méndez, a la sazón interventor de la Comisión Administradora de Abastos (CADA), en el que se trasladó a cuatro miembros del PVP detenidos en Montevideo; una camioneta «Kombi» de color amarillo y un Fiat 128. Al parecer, desde la frontera uruguayo-brasileña del Chuy los principales integrantes del operativo habrían sido trasladados a Porto Alegre en vehículos de la policía brasileña. Los oficiales que ingresaron a Brasil fueron Ferro y el capitán Glauco Yannone, que lo hicieron con documento falsificado por el mismo fotógrafo García Rivas. El 12 de noviembre de 1978, Lilián Celiberti fue detenida en la calle por personas vestidas de civil, que se identificaron como policías. Fue llevada a una unidad policial de esa ciudad donde se encontraban dos funcionarios uruguayos. Sus dos hijos y Universindo Rodríguez fueron también detenidos en su domicilio, por personal vestido de civil, entre los que se encontraban Ferro y Yannone  A todos ellos los trasladaron a la Secretaría de Seguridad donde fueron torturados e interrogados. A Lilián Celiberti la llevaron a su domicilio, donde se dispuso una «ratonera».Sin embargo, informados de la detención, llegaron al lugar Luis Claudio Acunha y Joâo Batista Scalco, dos periodistas brasileños que fueron amenazados y maltratados por los funcionarios policiales allí apostados. Estos periodistas fueron testigos clave del secuestro. Pudieron identificar a posteriori entre sus captores a varios integrantes de la DOPS, la policía política brasileña. Además, la divulgación de la noticia provocó una importante repercusión por la gravedad de los hechos producidos y forzó a las autoridades uruguayas a reconocer la detención, salvando a los secuestrados de una desaparición definitiva. Los cuatro secuestrados fueron llevados a la frontera con Uruguay, conducidos por el comando uruguayo-brasileño. En las cabañas del Parque de Santa Teresa (Rocha) fueron nuevamente interrogados bajo tortura. Los niños fueron separados de su madre y posteriormente, entregados a su abuela. Celiberti y Rodríguez estuvieron recluidos en la Compañía de Contrainformación, en su local de la calle Colorado y luego en el Batallón de Infantería Blindada Nº 13. Permanecieron en prisión hasta marzo de 1984. Al trascender el secuestro de Porto Alegre, las FFAA libraron un comunicado afirmando que Celiberti y Rodríguez habían sido detenidos al pretender trasponer la frontera uruguayo-brasileña con un cargamento de armas. El propio García Rivas declaró después que él había tomado fotos de armas de la Compañía de Contrainformación que fueron presentadas como pertenecientes al presunto cargamento.
●    También fue represor  en la cárcel de Punta de Rieles, denunciado por ciento de mujeres y hombres, como responsable de torturas
●    Desde 1980 revistó en el Servicio de Información y Defensa (SID) y se supo que hasta 1982 actuaba encubierto en Argentina.
●    En julio de 1985, el senador German Araujo, denuncia que Ferro, es parte del grupo principal del Plan Cóndor
●    Fue promotor y redactor de la Ley de Impunidad
●    Después de la dictadura realizó cursos de paracaidismo (1986), Inteligencia (Alemania, 1989), seguridad electrónica (1991) y buzo táctico militar (1997).
●    Ferro fue de los primeros militares denunciado judicialmente por su participación en el secuestro de Brasil, donde por primera vez dos policías fueron condenados en un juicio contra el Plan Cóndor. En Uruguay, Ferro ya había sido citado por un juez cuando se aprobó la Ley de Caducidad.

 

Fuente: https://elmuertoquehabla.blogspot.com/2021/03/un-poco-menos-de-impunidad.html?m=1

 

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