Brutal derrape de la Covid en Uruguay

La pandemia da un vuelco en un país que ha pasado de ser de los más seguros a uno de los más afectados

A boy embraces his sister as a healthcare worker swabs his sister's nose for a sample to test for COVID-19 in Montevideo, Uruguay, Thursday, April 15, 2021. (AP Photo/Matilde Campodonico)

Un niño abraza a su hermana cuando se somete a un test de la Covid en Montevideo.

Matilde Campodonico / AP

«País verde y herido«.

Los uruguayos evocan versos de Mario Benedetti cuando se enfrentan a las consecuencias de la estricta aplicación de una áspera política que el presidente Luis Lacalle lleva al extremo en plena pandemia.

Su gestión va de imprevisión y de un itinerario que no tiembla en escoger el enriquecimiento de pocos a la vida de los ciudadanos.

Se alineó con Donald Trump -y se parece demasiado a Jair Bolsonaro- semioculto tras un velo de doble discurso.

Es de derecha tradicional y gobierna en coalición con partidos de derecha y ultraderecha. Un fiel representante del neoliberalismo.

AME3244. MONTEVIDEO (URUGUAY), 22/10/2020.- El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, habla este jueves durante una conferencia de prensa en Montevideo (Uruguay). El presidente de Uruguay confirmó este jueves que las fronteras de su país estarán

El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, en una conferencia de prensa en Montevideo.

EFE

Hijo de un expresidente admirador de Francisco Franco. desentona cuando ostenta un aire inusual de soberano, en un país orgulloso de su republicanismo y amante de bajos perfiles.

Concentra decisiones. No da espacio a disidencias y somete a colegas de coalición a fuerza de ninguneos. Los medios de comunicación dominantes mantienen una férrea posición alineada al gobierno.

ACOMPAÑA CRÓNICA: URUGUAY CORONAVIRUS - AME081. MONTEVIDEO (URUGUAY), 15/04/2021.- Enfermeros del Centro de Tratamientos intensivos (CTI) del hospital privado Casmu se preparan para atender a pacientes covid-19, el 14 de abril de 2021 en Montevideo (Uruguay). El silencio ensordecedor, el aislamiento, la soledad y los últimos impulsos por intentar evitar que se escape una vida más. Esta es la rutina de las últimas semanas para los trabajadores de cuidados intensivos en el Casmu, uno de los hospitales privados de Uruguay. El impactante relato de ese personal sanitario, que lucha a diario por que la respiración artificial que reciben sus pacientes no sea la última de sus vidas, se ve en los pasillos y sectores de cuidados intensivos (CTI) de este hospital al que tuvo acceso Efe. EFE/ Raúl Martínez

Enfermeras del Centro de Tratamientos intensivos (CTI) del hospital privado Casmu se preparan para atender a pacientes de la Covid, en Montevideo.

RAÚL MARTÍNEZ / EFE

Falta de prevención

Cuando los embates de la pandemia se instalaron en Europa y en los países de América Latina, Uruguay era una extraña excepción.

El Gobierno no consideró cerrar fronteras ni realizar controles. Declaró que estaba «esperando que el virus llegara». Esperaba, sin prevenir.

A health worker cleans an ambulance amid the new coronavirus pandemic in Montevideo, Uruguay, Thursday, April 15, 2021.(AP Photo/Matilde Campodonico)

Una trabajadora sanitaria mantiene limpia la ambulancia, en Montevideo.

Matilde Campodonico / AP

El país se alarmó cuando una compatriota trasladó el virus en vuelo Madrid- Montevideo y contagió al barrio más coqueto de la capital.

Sin prisa y sin pausa, el resto de la población siguió ese derrotero»

Los habitantes, ante la alarma mediática y la ausencia de medidas gubernamentales, se retrajeron en sus casas por puro sentido común.

Se llegó a niveles de autoconfinamiento mayores al 80 por ciento de la población, en marzo-abril de 2020.

ACOMPAÑA CRÓNICA: URUGUAY CORONAVIRUS - AME081. MONTEVIDEO (URUGUAY), 15/04/2021.- Enfermeros del área del Centro de Tratamientos intensivos (CTI) del hospital privado Casmu atienden a pacientes covid-19, el 14 de abril de 2021 en Montevideo (Uruguay). El silencio ensordecedor, el aislamiento, la soledad y los últimos impulsos por intentar evitar que se escape una vida más. Esta es la rutina de las últimas semanas para los trabajadores de cuidados intensivos en el Casmu, uno de los hospitales privados de Uruguay. El impactante relato de ese personal sanitario, que lucha a diario por que la respiración artificial que reciben sus pacientes no sea la última de sus vidas, se ve en los pasillos y sectores de cuidados intensivos (CTI) de este hospital al que tuvo acceso Efe. EFE/ Raúl Martínez

Enfermeras del área del Centro de Tratamientos intensivos (CTI) del hospital privado Casmu, que atienden a pacientes de la Covid-19, en Montevideo.

RAÚL MARTÍNEZ / EFE

La decisiva intervención de científicos del Institut Pasteur de Montevideo, a través de la creación e instrumentación de tests nacionales de diagnóstico, junto a una sanidad responsable, lograron mantener al país en franja de bajos contagios.

El presidente, sobrepasado por la actitud de la población, tomó medidas elementales como uso de mascarilla-alcohol- distancia, suspensión de clases, espectáculos y deportes, disminución del transporte colectivo, teletrabajo, cierres relativos de fronteras, entre otras.

Bares y restaurantes decidían cerrar»

ACOMPAÑA CRÓNICA: URUGUAY CORONAVIRUS - AME081. MONTEVIDEO (URUGUAY), 15/04/2021.- Enfermeros del Centro de Tratamientos intensivos (CTI) del hospital privado Casmu atienden a pacientes covid-19, el 14 de abril de 2021 en Montevideo (Uruguay). El silencio ensordecedor, el aislamiento, la soledad y los últimos impulsos por intentar evitar que se escape una vida más. Esta es la rutina de las últimas semanas para los trabajadores de cuidados intensivos en el Casmu, uno de los hospitales privados de Uruguay. El impactante relato de ese personal sanitario, que lucha a diario por que la respiración artificial que reciben sus pacientes no sea la última de sus vidas, se ve en los pasillos y sectores de cuidados intensivos (CTI) de este hospital al que tuvo acceso Efe. EFE/ Raúl Martínez

Personal del Centro de Tratamientos intensivos (CTI) del hospital privado Casmu atienden a pacientes de la Covid.

RAÚL MARTÍNEZ / EFE

La Universidad de la República anticipó al gobierno interrumpiendo la presencialidad por seis meses. Colegios privados actuaban con independencia del Estado.

El seguimiento adecuado del hilo epidemiológico permitió un cierto control del virus, pero a Lacalle solo parecía importarle su imagen.

Aprovechando que la prensa nacional e internacional le atribuía el mérito, se mostraba ante los medios con el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), panel de primer nivel que le otorgaba prestigio.

El idilio duró hasta que le empezaron a sugerir más restricciones, sobre todo, en la frontera con Brasil, donde Bolsonaro cometía toda clase de desmanes.

MONTEVIDEO, URUGUAY - APRIL 14: Two people wait keeping healthy distance after receiving the vaccine against Covid-19 at Hospital Pereira Rossell on April 14, 2021 in Montevideo, Uruguay. After cases surged in the last week, Uruguay has the highest rate of COVID-19 infections per million inhabitants in Latin America, surpassing Brazil and Mexico. The South American country, which has a population of 3.4 million, currently has the highest global rate of new positive cases of coronavirus, registering an average of 1,119 per day. (Photo by Ernesto Ryan/Getty Images)

Sala de espera de la zona de vacunación de la Covid en el Hospital Pereira Rossell de Montevideo.

Ernesto Ryan / Getty

Sálvese quien pueda

Según el Gobierno, «si se disponían medidas más fuertes había que hacerlas cumplir». Mejor «exhortar» a los ciudadanos a cuidarse.

No hubo por parte del Estado compromisos económicos importantes. Se ofrecían 100 y pocos euros como única partida a algunos sectores afectados.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el FMI, Uruguay es el país de la región que menos recursos destinó a la población vulnerada por la pandemia.

Healthcare worker disinfects a teammate after testing a person for COVID-19 in Montevideo, Uruguay, Thursday, April 15, 2021. (AP Photo/Matilde Campodonico)

Personal médico se desinfectan, en Montevideo.

Matilde Campodonico / AP

El presidente invoca «la libertad responsable». Como si transfiriera la responsabilidad del Estado sobre la salud pública a los ciudadanos. Va de desentenderse. Que el que se quede detrás, se arregle como pueda.

El Estado juez y gendarme, propio de un liberalismo de otros siglos, desentona con el keynesianismo renacido del mundo occidental.

La flexibilización de medidas había llegado para quedarse»

En el invernal junio vuelven las clases. Trabajadores imposibilitados de teletrabajar, salen. El transporte colectivo va atestado. Comercios y autónomos, privados de apoyo económico, reabren.

MONTEVIDEO, URUGUAY - APRIL 14: Two people are vaccinated against Covid-19 at Hospital Pereira Rossell on April 14, 2021 in Montevideo, Uruguay. After cases surged in the last week, Uruguay has the highest rate of COVID-19 infections per million inhabitants in Latin America, surpassing Brazil and Mexico. The South American country, which has a population of 3.4 million, currently has the highest global rate of new positive cases of coronavirus, registering an average of 1,119 per day. (Photo by Ernesto Ryan/Getty Images)

Campaña de vacunación de la Covid en el Hospital Pereira Rossell de Montevideo.

Ernesto Ryan / Getty

Con apoyo estatal insuficiente, «las ollas populares» -donde comunidades y organizaciones sociales alimentan solidariamente a la población con hambre- se multiplican. El 41 por ciento se ubica en la capital. El 60 por ciento da una comida al día, el 33, almuerzo y merienda, y el 7, solo merienda.

El 29,6 por ciento de los uruguayos padece situación de inseguridad alimentaria moderada o grave, según un reporte de FAO de 2020.

Desde el inicio de la pandemia, hay 100.000 pobres más en el país, más de un tercio son niñas y niños»

MONTEVIDEO, URUGUAY - APRIL 14: A person is vaccinated against Covid-19 at Hospital Pereira Rossell on April 14, 2021 in Montevideo, Uruguay. After cases surged in the last week, Uruguay has the highest rate of COVID-19 infections per million inhabitants in Latin America, surpassing Brazil and Mexico. The South American country, which has a population of 3.4 million, currently has the highest global rate of new positive cases of coronavirus, registering an average of 1,119 per day. (Photo by Ernesto Ryan/Getty Images)

Una enfermera aplica la vacuna de la Covid, en el Hospital Pereira Rossell de Montevideo.

Ernesto Ryan / Getty

Soplan aires cálidos antes del derrape

La ligereza se adueñó de gobierno y prensa, contagiando a la sociedad. Más señales indicaban que no era necesario llevar mascarilla todo el tiempo. Sí, promover el turismo interno, consumir en restaurantes y tiendas, participar de reuniones y fiestas.

Arribada la temporada estival, en claras invitaciones a la movilidad, el presidente llenaba portadas con fotografías donde lucía en plenas vacaciones.

En nada parecía que era el presidente de un país en plena pandemia y sin vacunas.

Por error gubernamental, se había rechazado una confirmación de reserva de compra del inmunizante más codiciado»

A fin del verano, Uruguay fue el último país latinoamericano en empezar a vacunar a su población, tres meses después que la inmunización en el resto del mundo era una realidad.

La vacunación se emprende en el momento menos favorable, con una situación sanitaria disparada, por no seguirse las advertencias del GACH de proteger la anterior bonanza para potenciar la inmunización.

MONTEVIDEO, URUGUAY - APRIL 14: A person waits to be tested in a vaccination center at Hospital Pereira Rosell on April 14, 2021 in Montevideo, Uruguay. After cases surged in the last week, Uruguay has the highest rate of COVID-19 infections per million inhabitants in Latin America, surpassing Brazil and Mexico. The South American country, which has a population of 3.4 million, currently has the highest global rate of new positive cases of coronavirus, registering an average of 1,119 per day. (Photo by Ernesto Ryan/Getty Images)

Sala de vacunación en el Hospital Pereira Rosell de Montevideo.

Ernesto Ryan / Getty

Mientras el planeta se vacunaba, menos Uruguay, Rusia ofreció al país instalar en su territorio la producción de la Sputnik para Latinoamérica. Lacalle la rechazó sin explicaciones.

Poco después, el Comando Sur de EE UU visita y dona equipamiento, pero no vacunas. La alineación en el circuito occidental permite tejer una alianza sigilosa y desfavorable.

La vida de la población no vale lo que la geopolítica»

MONTEVIDEO, URUGUAY - APRIL 14: A person is vaccinated against Covid-19 at Hospital Pereira Rossell on April 14, 2021 in Montevideo, Uruguay. After cases surged in the last week, Uruguay has the highest rate of COVID-19 infections per million inhabitants in Latin America, surpassing Brazil and Mexico. The South American country, which has a population of 3.4 million, currently has the highest global rate of new positive cases of coronavirus, registering an average of 1,119 per day. (Photo by Ernesto Ryan/Getty Images)

Vacunación de la Covid en el Hospital Pereira Rossell de Montevideo.

Ernesto Ryan / Getty

La vida no vale nada

Uruguay -con escasos 3,5 millones de habitantes- es hoy el país con la mayor tasa de enfermos del mundo, según Datos macro.

En zona roja de la escala de Harvard con tendencia al alza y nivel 4 de la escala de la OMS, no para de batir todos los récords: está primero en nuevos contagios por millón de habitantes en el ranking de Our World in Data de Reino Unido (superando a Brasil), cuando antes del verano austral se posicionaba último.

Pertenece al grupo de los 3 países con más muertes por millón de habitantes, después de Hungría y Bosnia.

GACH, academia, profesionales, trabajadores, organizaciones sociales claman para que se tomen medidas de fuerte reducción de movilidad y apoyo económico a la población para su efectivo cumplimiento.

MONTEVIDEO, URUGUAY - APRIL 14: A person in a car is tested for Covid-19 with a PCR test on April 14, 2021 in Montevideo, Uruguay. After cases surged in the last week, Uruguay has the highest rate of COVID-19 infections per million inhabitants in Latin America, surpassing Brazil and Mexico. The South American country, which has a populations of 3.4 million, currently has the highest global rate of new positive cases of coronavirus, registering an average of 1,119 per day. (Photo by Ernesto Ryan/Getty Images)

La pasajera de un coche se somete a una PCR en Montevideo.

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El coordinador general del GACH, Rafael Radi, reconoció que el fronterizo departamento de Rivera «se está comportando prácticamente como Brasil», país que es «el biorreactor de generación de cepas más grande del planeta con el que Uruguay tiene 1.000 kilómetros de frontera seca».

Según Lacalle, es «imposible» cerrar la frontera con Brasil porque es seca. Pero posible es plantear una insólita protesta por discriminación a Argentina por requerir hisopados negativos a camioneros que ingresan de Uruguay.

MONTEVIDEO, URUGUAY - APRIL 14: Two people in a motorcycle arrive to a spot to be tested for Covid-19 with a PCR test on April 14, 2021 in Montevideo, Uruguay. After cases surged in the last week, Uruguay has the highest rate of COVID-19 infections per million inhabitants in Latin America, surpassing Brazil and Mexico. The South American country, which has a populations of 3.4 million, currently has the highest global rate of new positive cases of coronavirus, registering an average of 1,119 per day. (Photo by Ernesto Ryan/Getty Images)

Test PCR de la Covid a dos jóvenes en moto en Montevideo.

Ernesto Ryan / Getty

Después del derrape

El virólogo molecular del GACH Gonzalo Moratorio -único latinoamericano seleccionado entre los 10 científicos destacados por la revista Nature en 2020- lideró el equipo que desarrolló los kits de diagnóstico molecular.

Señala que, en promedio, Uruguay igualó los picos máximos de muertes de Brasil, que el colapso de los centros de tratamiento intensivo (las UCI españolas) es «inminente» y «muy difícil de impedir».

Se opuso firmemente al recorte presupuestal de casi 50 por ciento a la ciencia dispuesto por el gobierno»

El intensivista Pedro Alzugaray afirmó hace tiempo que «si nos saturamos la mortalidad se dispara, porque la calidad de la asistencia es horrible».

Este abril, mientras moría un joven panadero con dificultades respiratorias sin ser atendido ni internado por la emergencia, por saturación del sistema, el presidente practica surf en un sofisticado balneario.

ACOMPAÑA CRÓNICA: URUGUAY CORONAVIRUS - AME081. MONTEVIDEO (URUGUAY), 15/04/2021.- Enfermeros del área del Centro de Tratamientos intensivos (CTI) del hospital privado Casmu atienden a pacientes covid-19, el 14 de abril de 2021 en Montevideo (Uruguay). El silencio ensordecedor, el aislamiento, la soledad y los últimos impulsos por intentar evitar que se escape una vida más. Esta es la rutina de las últimas semanas para los trabajadores de cuidados intensivos en el Casmu, uno de los hospitales privados de Uruguay. El impactante relato de ese personal sanitario, que lucha a diario por que la respiración artificial que reciben sus pacientes no sea la última de sus vidas, se ve en los pasillos y sectores de cuidados intensivos (CTI) de este hospital al que tuvo acceso Efe. EFE/ Raúl Martínez

Enfermeros del área del Centro de Tratamientos intensivos (CTI) del hospital privado Casmu atienden a pacientes de la Covid-19, en Montevideo (Uruguay).

RAÚL MARTÍNEZ / EFE

El cirujano Julio Trostchansky reprochó a Lacalle que dejó al país «librado a la evolución natural de la pandemia, lo que significa contagios, muertes y secuelas definitivas».

Lo emplazó a que «tome todas las medidas económicas que tenga que tomar». «Cóbrenos más a los que tenemos más y proteja a los que se verán perjudicados. Los que estamos en una buena posición lo vamos a entender», afirmó.

La situación es tan dura que el 74 por ciento de los uruguayos -según encuesta de la consultora Factum de marzo- quiere que se endurezcan las medidas de restricción.

Después del derrape se oyen los ecos de Benedetti lamentándose:

«País verde y herido / comarquita de veras/ patria pobre / país ronco y vacío / tumba muchacha / sangre sobre sangre«.

(FILES) In this file photo taken on June 09, 2020 an employee checks the temperature of a woman entering a shopping mall in Montevideo, amid the new coronavirus pandemic. - With the highest COVID-19 contagion rate in the world, which became the main death reason, Uruguay goes through the worst moment of the pandemic, months after being erected as a success example in the control of the health emergency. (Photo by PABLO PORCIUNCULA / AFP)

Una empleada toma la temperatura a una clienta en un centro comercial de Montevideo.

PABLO PORCIUNCULA / AFP

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