Brasil- El buen vivir Guaraní en el sur de Brasil

Teia Dos Povos

André Benites y Julia Gimenes

Retomada de tekó porã, el buen vivir Guaraní: autonomía y libertad en el sur de Brasil

Yo soy André Benites, soy de la aldea Ka’aguy Porã (Selva Sagrada), primera recuperación de tierra de la Nación Mbya Guarani Yvyrupá. La primera recuperación de tierra que aconteció aquí en el estado de Rio Grande del Sur. Hace más de 500 años que estamos en lucha, desde que llegaron los portugueses y los españoles. Brasil no fue descubierto, fue invadido. Ellos tomaron nuestro territorio y cada lucha que aconteció desde este primer momento, desde esta masacre, de esta invasión, es a partir de este momento que comenzó nuestra lucha. En cada momento surge otro nombre para la lucha también. Y ahora, nosotros la llamamos retomada.

En 2017, hicimos aquí la primera retomada Mbya Guarani, con este nombre – porque antes de esto los Guaraní ya recuperaban su territorio. La lucha era conocida como ocupación tradicional, auto-demarcación, porque la FUNAI (Fundación Nacional del Indio) estaba para acompañar nuestra lucha. Esta institución fue creada por el gobierno para la protección de los pueblos indígenas en Brasil, pero no existe esta protección. Tenemos derechos garantizados, tenemos leyes que protegen a los pueblos indígenas, pero no están siendo respetadas. Entonces, muchas veces y hoy en día particularmente, necesitamos actuar solos, sin estas instituciones que deberían apoyarnos.

Esta retomada que aconteció en 2017 fue la primera en Rio Grande del Sur. Hoy ya tenemos cinco retomadas y está llegando la sexta. Nuestra retomada quedó como ejemplo para nuestros pueblos, porque nosotros tenemos fuerza para luchar por nuestro derecho, por nuestro futuro, por el buen vivir del modo de ser Guaraní. Nosotros tenemos plan de vida para seguir nuestros caminos, nuestro entendimiento, nuestra visión, principalmente la sabiduría. Porque cada pueblo, cada nación, tiene su lengua, su modo de hablar, su modo de ver, principalmente el futuro. Nuestra nación Guaraní tiene nuestro futuro, el futuro que nosotros podemos hacer.

En Brasil, está aconteciendo retomadas, nosotros estamos felices que más comunidades Guaraní estén recuperando sus territorios. Necesitamos esto porque las instituciones y los gobiernos nunca van a darnos la tierra. Nosotros estuvimos por mucho tiempo esperando en el borde de la carretera, esperando que llegara alguien para ofrecernos un territorio. Pero esto no pasó y nunca pasará si no lo hacemos nosotros, por nosotros mismos. Aquí en Maquiné, nosotros conseguimos recuperar nuestra libertad de vivir, hacer, trabajar, entender y planificar nuestra vida. Nosotros estamos recuperando nuestra libertad que nunca el juruá (no indígena) podrá darnos. Nosotros intentamos, luchamos, hablamos, gritamos, tenemos documentos, leyes que dicen esto, que el juruá podría hacer por nosotros. Pero juruá nunca lo va hacer, porque este entendimiento no es para el juruá, es para nosotros.

Nuestra lucha es para volver a tener lo que teníamos en el pasado. Principalmente, el territorio, porque sin territorio, nosotros no vivimos. Sin tierra, nadie vive, sin tierra nadie tiene casa, sin tierra, nadie tiene plantaciones, plantas, alimento. Entonces nosotros queremos tierra, nuestra tierra de vuelta, para que podamos mantener nuestra vida, nuestra cultura, principalmente tener alimento para nuestra familia.

Retomada es mucho más que tomar una tierra, nosotros estamos recuperando nuestro Yvyrupá. Yvyrupá significa tierra que hay en el mundo, no solo aquí en Brasil, no es solo aquí en Argentina, pero donde haya tierra, es Yvyrupá. Entonces estamos tomando esta libertad para mantener la naturaleza, para mantener nuestro mundo.

Esta es nuestra lucha. Nuestra lucha de la nación indígena, en general, nosotros luchamos para la humanidad. No es solo para nosotros. La vida indígena, se piensa en colectivo. A pesar de muchos políticos que están negando nuestro derecho, matando nuestros pueblos, nosotros estamos dando la lucha por ellos también. Es esto que los políticos, blancos, no indígenas tienen que entender. O, por lo menos respetar, aunque no entiendan, por lo menos respetar nuestra caminada.

Primero, ellos nos mataron con arma de fuego, con escopeta, y hoy continúan matándonos con computador, con papel y bolígrafo y con firmas. Hoy siguen las invasiones. Hoy tenemos en el extremo sur de Porto Alegre una aldea, llamada Pindó Poty, que está siendo invadida por los no indígenas. Y no está siendo resuelto. Si fuera al revés, si fuéramos nosotros, los Guaraní, los indígenas entrando en un área, seguro que los políticos, la ley, actuaría muy rápido en nuestra contra. Pero como es el no indígena que invade la aldea, la ley es muy lenta…

Nuestra tierra es nuestra vida.

La lucha a través de la reza y de la palabra: Sabiduría de la mujer Mbya Guaraní

Soy Julia Gimenes, cacica de la aldea Guyra Nhendú (Sonido de los Pájaros) en Maquiné (RS – Brasil). Nosotros hacemos retomada porque si no lo hacemos, tendremos que pedir, pedir y entonces, cuantos años vamos a tener que esperar? Hasta ahora, solo hay unas pocas tierras demarcadas, como dónde vive mi hermano en Campo Molhado (Yvyty Porã), pero luchamos 3 años y solo después conseguimos hacer la demarcación.

En esta época, yo también estaba allá, todo el mundo luchando, solo nosotros Guaraní. Es después que vino la FUNAI. Primero, hicieron la demarcación de solo una parte, pero era muy pequeño. Nosotros sabemos muy bien hasta dónde va el territorio y hicimos esta otra demarcación. Solo Guaraní, no había ni un juruá.

Cuando luchamos, a veces pasamos la noche toda sin dormir. Porque tenemos miedo del juruá. Porque primero vinieron con una arma, con una escopeta y la apuntaron a mi hermana, la mandaron a estar quieta, a no moverse porque sino la iban a matar adelante de nosostros. Así, nosotros no peleamos con arma, porque Guaraní Mbya no pelea así. Claro que hay pueblo que pelea, son varias etnias, cada una es diferente.

Nosotros queremos vivir bien, así en la aldea, queremos demarcar nuestro territorio para nuestro futuro, porque hay muchos niños, para nuestros nietos, nuestros hijos, para que estemos tranquilos y vivir bien. Esto es lo que queremos. Nosotros no peleamos pero luchamos, porque si no luchamos, va a ser peor…

Con calma y corazón bueno, nosotros rezamos, para conseguir el bien, mismo que sea lento, para acertar… Porque cada uno de nosotros tenemos nuestra cultura. Cada uno de ustedes, cada uno de nosotros, cada indígena, cada etnia también. Es diferente nuestra cultura. Y nuestra alimentación, nuestro lenguaje, todo es diferente. Y por esto hay que respetar, porque nosotros respetamos las otras etnias y al blanco. Pero el blanco no muestra respeto. Como allá, en Lami, en la aldea Pindó Poty, dónde el blanco entró sin permiso. No respeta. Creo que no conoce el respeto. Parece que no entiende. Parece que cada uno de nosotros, mismo los niños y las niñas, saben respetar. Cuando vamos a la ciudad, nunca le hablamos mal al juruá, solo “buen día”, “buenas tardes”. Y algunos juruá, cuando ven a los Guaraní, los hijos de juruá, estudiantes, ellos dicen: “ah, aquí están los indios, bugre…” Los niños juruá siempre hablan así. A veces, yo respondo, porque hay que respetar, nosotros respetamos todo el mundo.

Porque mi padre y mi madre así me enseñaron, para que yo pueda enseñar a mi hijo  para que le enseñara a mi nieta. Hay que repasar siempre, para no olvidarnos de nuestra cultura, de nuestro lenguaje, de nuestra alimentación. Es por esto que todos los años plantamos, yo le muestro a mi hija, a mi nieto, como el va plantar, como el va hacer, como se escoge y lo que se va hacer con el maíz. Porque del maíz, nosotros hacemos varias cosas para comer.

Ahora yo tengo maíz. Yo guardé para plantar en el mes de julio en la primera plantación. Después en el segundo, en septiembre. Después octubre, después en enero y el ultimo, yo planté siempre en febrero. Todo esto me lo enseño mi madre. Yo nunca mi olvido. También ella me mostró algunos tés, y cuando está enfermo mi hijo, yo sé como lo voy a curar, lo que hay que hacer.

Yo vi todo lo que ella dice, lo que ella contó. Estoy viendo todo esto hasta ahora. Y yo creo mucho en lo que mi padre contó sobre el juruá, lo que va acontecer más adelante. Mi padre contó lo que iba acontecer y ahora aconteció esta enfermedad. Hasta ahora yo estoy pensando, porque él sabe todo? El contó toda la verdad. Yo creo mucho en mi padre.

Es por esto que siempre hay que pensar en el futuro, hay que pensar bien. Siempre enseño a mis hijos, a veces hacemos rueda de conversa, en la mañana o en la tarde, tomamos mate y conversamos sobre lo que hay que hacer de ahora en adelante. Porque todos mis hijos ya tienen hijos, entonces hay que pensar.

Si hay una aldea lejos, nosotros hacemos un rezo para ella. Por eso que nosotros, mismo que seamos pocos Mbya Guaraní, menos que otras naciones, nosotros siempre estamos juntos. Mismo que personalmente no estemos juntos, nuestro espíritu está siempre junto.

La primera cosa que construimos aquí en  Guyra Nhendú fue la opy (casa de rezo). Es nuestra costumbre. Mismo que no haya pajé, mismo que no haya rezador, tenemos que tener opy. Aquí no hay pajé. Pero mismo así, tenemos que tener opy para llevar a los niños cuando están enfermos. Porque cuando necesitamos, hay que traer un pajé de otra aldea para hacer un tratamiento dentro de la opy. Solo en la opy. A veces yo estoy haciendo una oración para un niño, siempre dentro de la opy, para rezar, para dormir y despertar bien, para que no acontezca nada malo aquí en la aldea. Este es nuestro modo de vivir, nuestra cultura. Todo el mundo hace diferente, pero todo el mundo reza para Nhanderú (Nuestro Padre), cada pueblo a su manera.

Yo hablo del tekó porã, para vivir bien. Porque en cualquier aldea, cualquier territorio, para vivir bien, hay que pensar bien, no ser egoísta y no hacer nada malo. Si yo quiero hacer el tekó porã aquí en mi aldea, yo tengo que me respetar, para no hacer cosas malas en la ciudad o en otra aldea. Si no, no es tekó porã. Yo tengo que cuidarme y cuidar a mi familia, cuidar de mi aldea. Si yo quiero mostrar tekó porã, yo tengo que respetar y hacer el bien aquí en la aldea, es esto el tekó porã.

Está la palabra hablada también. Cuando hablo bien para ti, pero que no viene de dentro de mi corazón, también no es tekó porã. Lo que yo estoy pensando, lo que yo estoy haciendo en mi día a día, es esto lo que tengo que contar para ustedes, esto es tekó porã. Mi madre me enseñó así. Cuando estoy hablando solo por encima, cuando no es verdad, soy falsa, ahí no está bien. Nuestro Dios está mirando si hablamos la verdad ó no, porque él está siempre junto con nosotros. Por esto que no da para hablar mentira. Hay que ser todo verdad. Mi madre habló y hasta hoy yo la creo. Nunca voy a olvidar.

Por esto yo tengo poca cosa. Ayudo otras parientes, mismo que no este junto con los parientes en las otras aldeas, siempre estoy sintiendo en mi corazón. Siempre estoy pidiendo para vivir bien, para otra aldea, otro pariente, otra familia, otra comunidad. Es por esto que me piden apoyo para ayudar, porque tengo verdad. Tengo fe. Todos los días, todas las noches, siempre pensando en mi corazón, como yo voy a vivir, como voy a hacer. Siempre estoy pidiendo, porque cuando solo se pide una vez, dos veces, Nhanderú también no se lo cree. “Será que es verdad lo que ella está pidiendo para mi ó no?”. Hay que pedir, se pide una vez, dos veces y después se olvida, ahí no va a creer más. Como nosotros. Si una vez una persona miente y después habla bien, no se le va a creer más. Con nuestro dios también es así.

Teia Dos Povos

La «Teia dos Povos» es una articulación de pueblos, movimientos, territorios y organizaciones que luchan por la Tierra, el Territorio y la dignidad desde el camino de la autonomía, las semillas y el cuidado de la Madre Tierra.

 

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