Chile. Elecciones, un temblor que se puede convertir en un terremoto

La derecha del gobierno obtuvo una derrota nacional. No alcanzó su tan ansiado 1/3, por lo que no tendrá poder de veto, pero sí margen para maniobrar y llegar a acuerdos con sectores de centro en la convención

Las recientes elecciones, son producto de un acuerdo entre 4 paredes de los partidos tradicionales de derecha que han gobernado durante los últimos 47 años, turnándose entre promesas, balas, cárcel, tortura, persecución, censura, despidos masivos, recortes salariales e imposición de las medidas económicas de ajustes, diseñadas por el FMI, el Banco Mundial, para beneplácito de la burguesía.
Esta derecha, presentada como la tradicional representante de la burguesía, tiene dos caras. Por un lado, los representantes directos de los patrones y los disfrazados de «centro izquierda». Es este sector el que obtuvo una derrota electoral, pero esta derrota, la aminoran, ahora, con la baja participación popular, cercana al 45%.
Como siempre la derecha del actual gobierno asesino, obtuvo como era previsible un amplio triunfo en la zona oriente de Santiago y con una alta participación.
Hay dos fenómenos nuevos: por un lado el crecimiento electoral del frente amplio, que viene a ser el recibo de la ex concertación y del PC (este último logró varias comunas, entre ellas la de Santiago-centro, Lo espejo, Recoleta, entre otras, y obtuvo varios escaños de la convención).
La derecha del gobierno obtuvo una derrota nacional. No alcanzó su tan ansiado 1/3, por lo que no tendrá poder de veto, pero sí margen para maniobrar y llegar a acuerdos con sectores de centro en la convención.
Los «independientes», y los ponemos entre comillas, ya que no todos son lo que dicen, fueron la gran sorpresa para las encuestas, el gobierno y los partidos tradicionales, principalmente los resultados obtenidos por la Lista del Pueblo a nivel nacional.
Otro tanto ocurrió con las listas de independientes regionales, con orientación, al menos en el discurso, de izquierda.
La Lista del Pueblo fue encabezada por dirigentes y activistas sociales y de DDHH de toda índole, donde destaca la elección de María Rivera, abogada de la defensoría popular, que protege legalmente a luchadores contra la criminalización de los diferentes gobiernos. Tal ha sido el caso de los presos políticos de la revuelta social y la defensa de destacad@s dirigentes sociales, como la de nuestro compañero Víctor, hace un par de años.
María, además es militante del Movimiento Internacional de los Trabajadores, MIT, quienes desde ya convocan a una gran movilización para sacar a Piñera, llaman a elecciones anticipadas, y ponen al servicio su puesto en la convención para la libertad de todos los prisioneros políticos chilenos y Mapuche.
Saludamos este gesto, nos hacemos parte de los llamados, y los extendemos a los demás convencionales de la Lista del Pueblo y otros a sumarse.
Por otra parte, el gobierno asesino y la concertación, apurarán los proyectos en el parlamento y como lo dijo Piñera en su discurso anoche, vigilarán el proceso, porque según ellos, tiene un mandato claro: preservar el régimen capitalista.
Todo indica que la elección presidencial centrará los esfuerzos de los partidos reformistas, sobre todo el eje PC- Frente amplio, quienes podrán «golpear la mesa», claro está que sin dejarse «querer».
En ese sentido son las declaraciones de Karina Oliva, del frente amplio, que irá a la segunda vuelta en la elección de gobernador por Santiago, que señaló: «debemos llegar acuerdos para gobernar con la DC». Eso significa que sus discursos son unos y sus acciones otras.
Aún hay tarea pendiente.

Chile. Pregúntenle a la Tía Pikachú

Con todo, el proceso deja muchas dudas flotando en el ambiente

La derrota, más bien el desfonde de la derecha y la exConcertación, pasan a ser los resultados más notables de las elecciones recientes.

Luego, viene el triunfo de Irací Hassler, una mujer comunista, sobre el repulsivo derechista Felipe Alessandri, en la comuna de Santiago.

Este hecho tiene una enorme carga simbólica si se considera que la estirpe Alessandri tiene bastante sangre comunista en sus manos.

Del mismo modo, la irrupción de listas de independientes que han superado a todo el resto, deja de manifiesto que la política tal como la conocemos está comenzando su irreversible deterioro.

Muestra que hay otras formas de hacer política.

Con todo, el proceso deja muchas dudas flotando en el ambiente.

Y un par de certezas: más complicado resulta administrar la victoria que la derrota. Luego de más de treinta años de engaños y manipulaciones, resulta comprensible que en ese lapso se haya acumulado más rabia de la que sea posible administrar.

En el caso de la derrota, la cosa es simple: toma lo tuyo y vete.

Pero hay derrotas notables a las que poco se le ha puesto atención.

Es el caso de la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, del expresidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar y de Luis Messina, cara visible del Movimiento No + AFP.

Comprensible es el caso de la presidenta de la CUT. La Central no ha brillado precisamente por un protagonismo relevante en circunstancias en que las políticas neoliberales sumadas a la pandemia, tiene a los trabajadores con el credo en la boca cada día que pasa.

Y también es comprensible el fracaso del expresidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, que tampoco fue electo a pesar de los ingentes recursos que utilizó y de la utilización de personal del gremio en su campaña. Aguilar se autodesignó candidato.

Más sonada es su derrota si se considera que casi el 13% de los convencionales son profesores, la segunda profesión más recurrente en la Constituyente, después de los abogados.

Preocupante es el caso de Luis Mesina, lúcido dirigente bancario que ha liderado la pelea por desnudar el fracasado sistema de las AFP y el inmoral negocio que esconden.

Vea usted que Mesina y sus compañeros de la coordinadora No Más AFP comenzaron su lucha por un verdadero sistema de seguridad social con todo en contra: el sistema político, los medios de comunicación, las mismas AFP y la ignorancia masiva respecto del gran negociado que sostiene todo el tinglado financiero en los hombros de los trabajadores.

No Más AFP logró instalar un tema que fue tabú por decenios y generar una enorme y masiva simpatía.

Sin embargo, en esta crucial pasada sus dirigentes han desparecido del debate y, peor aún, Luis Mesina no es elegido constituyente.

¿Curioso o esperable?

Resulta increíble que las grandes organizaciones como la ANEF, la CUT, No más AFP, Colegio de Profesores, entre otras, tengan que mirar el proceso constituyente y el desfonde del sistema por la televisión.

De protagonismo, nada.

Queda demostrado que la gente exige y necesita participar en la toma de decisiones y en la elección de sus candidatos a lo que sea.

La gente quiere ser escuchada.

Queda demostrado que la gente también existe y que repitiendo hasta el cansancio el mismo esquema fallido, no se cambian las cosas. Que los desfiles y las batucadas son solo útiles en el triunfo y los carnavales.

Y que es en la política donde hay que incidir.

Resulta patético que estas grandes organizaciones y movimientos estén condenados a la intrascendencia en momentos en que urge la opinión de los trabajadores.

Quizás la Tía Pikachú podría entregarles algunas ideas de cómo se hacen las cosas.

https://kaosenlared.net/chile-preguntenle-a-la-tia-pikachu/

 

 

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