Perú. El racismo sale a flote para atacar a Pedro Castillo y a sus votantes

Resumen Latinoamericano, 2 de julio de 2021

Mientras Perú aún aguarda el anuncio oficial del ganador de las elecciones presidenciales, la perspectiva de ver a Pedro Castillo como presidente ha desatado la expresión del racismo y clasismo por parte de la extrema derecha.

Terruquitos, terruquitos, no se escondan, no se escondan, quiero verlos, quiero verlos, en la fosa, en la fosa”.

Con esos amenazantes cánticos marchaban por las calles de Lima manifestantes de ultraderecha que rechazan la elección como presidente del Perú del izquierdista Pedro Castillo.

En Perú “terruco” es sinónimo de terrorista y la derecha lo usa para descalificar a la izquierda. Y también tiene un fuerte contenido racista, porque esa derecha que marcha amenazante identifica a los sectores populares, a los pobladores andinos y rurales, como “terrucos”. Esos sectores le habrían dado la victoria (aún no confirmada oficialmente) a Castillo, a quien la derecha también llama “terruco”.

En un país con profundas inequidades y exclusiones, desigualdades que tienen una fuerte marca racial, el triunfo electoral de Castillo, un profesor rural de origen andino, representa la victoria de un Perú marginado, de los pobres, de las poblaciones andinas y rurales menospreciadas por las élites del país.

Para estas poblaciones excluidas, la victoria de Castillo es una reivindicación y una esperanza mientras que las élites la ven como una amenaza. Esto ha hecho aflorar en esas élites un racismo históricamente presente y que ahora se expresa abiertamente, con un lenguaje violentista.

Hay una abierta campaña racista contra Pedro Castillo y sus seguidoresHay que tener en cuenta que el triunfo de Castillo es plebeyo, popular, provinciano y serrano. Las regiones que aquí se llaman sierra en el Perú, que es la parte andina, han votado masivamente por Castillo”, opina para nuestro medio asociado, RFI, el sociólogo Alberto Adrianzén.

“Y también debe ser entendido como un voto contra Lima, donde Keiko Fujimori sacó más de 60 por ciento. Por eso han aparecido grupos abiertamente racistas, con banderas medio fachas, diciendo que van a matar a comunistas”, agrega.

¿Puede haber un desborde violento?

“Me parece que un objetivo de incrementar el racismo es buscar, como quiere la derecha, un enfrentamiento con Castillo y sus electoresYo creo que el fujimorismo está buscando el desborde violento de la gente, una reacción violenta”, dice Adrianzén.

Keiko Fujimori y la derecha tratan de deslegitimar la victoria de Castillo denunciando sin pruebas un supuesto fraude, buscan anular las elecciones y promueven una polarización en la que crecen estas expresiones racistas y violentistas.

FUENTE: diarioUchile

https://www.resumenlatinoamericano.org/2021/07/02

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