Haití: la mano visible de la comunidad internacional

Escribe Rony Joseph

La primera república negra del mundo necesita un plan para poner fin al asistencialismo que empeora la situación económica del país

En los últimos años, el país se ha enfrentado una inmensa situación de crisis socio política. La primera república negra se ha convertida en un país de caos, sufrimiento e injerencia. Haití se ha sometido durante décadas a la injerencia de la comunidad internacional, y bajo la excusa de la ayuda humanitaria, las fuerzas extranjeras invadieron y ocuparon el territorio.

Es evidente que la intervención de la comunidad internacional en los asuntos internos empeora las situaciones socio políticas y económicas del país. Lo más sorprendente es que la comunidad internacional sigue invocando que sus intervenciones son exitosas.

No precisamos ir a revisar el Video Assistant Referee (VAR) para ver que la comunidad internacional está muy equivocada con sus elogios. Es muy visible y claro que las intervenciones extranjeras en Haití son un fracaso. La mano de la comunidad internacional es muy visible en la toma de decisiones nefastas para el país.

El pueblo haitiano lucha para recuperar su derecho de autodeterminación, por determinar su destino por sí solo. La mayoría de la población vive en la miseria, no tiene acceso a los servicios básicos. No existe el Estado de derecho ni el respeto de los derechos humanos.

Es indiscutible que el pueblo haitiano está cansado de vivir en esta situación de injerencia. No estoy diciendo que el país debe aislarse del resto del mundo, pero creo que la comunidad internacional debe repensar su plan de ocupación, intervención e injerencia, y apuntar a un plan de apoyo de desarrollo económico, un plan para el bienestar de la población, que ponga fin con este fenómeno de asistencialismo que empeora la situación económica del país.

¿Las autoridades haitianas son actores o cómplices?

Las autoridades no están preocupadas con esta situación de precariedad. Ellas no tienen un objetivo a corto ni a largo plazo de poner fin a esta pobreza extrema. Al contrario, están muy conformes con la injerencia de la comunidad internacional.

Tengo que ser claro también al decir que en Haití la corrupción se ha convertido en una costumbre. Si no fuera así, casi todos los políticos deberían estar presos. Esos políticos corruptos tienen el apoyo total de la comunidad internacional.

La mayoría de los hijos de los políticos viven en el extranjero, lejos de la situación de miseria, demagogia y atropello a los derechos humanos que se vive en la mitad de la isla.

En Haití, ser títere de la comunidad internacional es una de las formas más fácil para llegar al poder. Es evidente que las autoridades haitianas son actores y cómplices. Por eso, es hora de que dejen de lado sus intereses personales para acompañar a la población en la lucha por la democracia, el Estado de derecho y el derecho a la autodeterminación.

El pueblo haitiano necesita otro 1804 para liberarse de los políticos corruptos y la mano visible de la comunidad internacional, para declarar su independencia socio política, económica y cultural, pero con la solidaridad y la cooperación de todos los países amantes de la democracia y el respeto al derecho de autodeterminación del pueblo.

 

Rony Joseph es haitiano y llegó a Uruguay en 2009 sin hablar español. Estudia Relaciones Internacionales en la Universidad de la República, donde espera defender su tesis este año.

 

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