Pandora Papers: La pata uruguaya

En Uruguay se crearon 418 sociedades offshore y nuestro país aparece con 485 beneficiarios finales de estas compañías, ubicándose en el top five de América Latina, detrás de Argentina, Brasil y Venezuela en números absolutos y en el primer lugar per cápita.

 

 

Los Pandora Papers llevaron casi dos años de investigación realizada por más de 600 periodistas, contienen información sobre más de 14.000 entidades extraterritoriales en Belice, las Islas Vírgenes Británicas, Panamá y otros paraísos fiscales, creadas por el despacho panameño de abogados Alemán, Cordero, Galindo & Lee (Alcogal) en nombre de más de 15.000 clientes, en su mayoría desde 1996.

Son 11,9 millones de documentos filtrados con 2,9 terabytes de datos que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) publicó a partir del 3 de octubre de 2021. La filtración expuso las cuentas secretas en el extranjero de 35 líderes mundiales, incluidos presidentes actuales y anteriores, primeros ministros y jefes de Estado, así como más de 100 multimillonarios, celebridades y líderes empresariales.

Las estimaciones del ICIJ del dinero que se mantiene en el extranjero (fuera del país donde se obtuvo el dinero) oscilan entre US$ 5,6 billones y US$ 32 billones.

Alcogal: expansión exitosa a Uruguay

No es la primera vez que el despacho panameño de abogados Alemán, Cordero, Galindo & Lee (Alcogal) ha estado vinculado a escándalos de corrupción.

La oficina de Alcogal en Uruguay, la cual se inauguró en julio de 2012, festejó su noveno aniversario. La apertura de esta oficina reforzó el plan de expansión de Alcogal y la intención de la firma de lograr una presencia sólida en todas las regiones principales del mundo.

La oficina de Montevideo cumple con dos objetivos claros según sus propietarios: por un lado, atraer nuevos clientes del cono sur y, por el otro, satisfacer de forma más eficiente y cercana las necesidades de los clientes existentes de la firma en dicha región.

La oficina está ubicada en el centro financiero del World Trade Center Tower III, Luis Alberto de Herrera 1248, Oficina 361, un punto neurálgico de Montevideo. Su actividad se centra fundamentalmente en la incorporación de sociedades offshore en distintas jurisdicciones, así como en el asesoramiento con respecto a la planificación hereditaria, a través de fundaciones de interés privado y fideicomisos. Asimismo, ofrece también el servicio de apertura de cuentas bancarias.

Daniel Muñoz, el exsecretario de los Kirchner

La “ruta del dinero” de Daniel Muñoz, el exsecretario de los Kirchner fallecido en 2016, incluyó -de acuerdo a los expedientes judiciales- desde bóvedas y bolsos con dinero cash, hasta la colaboración de testaferros, la intervención de múltiples financistas y “cueveros” y decenas de firmas y cuentas offshore para perder el rastro de los fondos. Ahora aparece en los Pandora Papers.

Tras un largo periplo internacional, el dinero de Muñoz -señalado en la causa de los cuadernos de las coimas como el principal receptor de los bolsos con dinero- fue transferido a partir del año 2010 a distintas cuentas de Estados Unidos (EEUU) y de allí a las manos de agentes inmobiliarios que compraron 16 inmuebles por más de US$ 70 millones. El acervo incluyó desde condominios en Miami hasta un departamento en The Plaza Hotel, en el vértice del Central Park de Nueva York.

Entre otras sociedades, Muñoz utilizó a la uruguaya Diremar SA y cuentas suizas, en el UBS y el Deutsche Bank, para hacer dos transferencias de US$ 150.000 cada una. El dinero de Muñoz también «viajó» por los Emiratos Árabes.

Diremar SA tiene como domicilio el Edificio @ 1, Oficina 001 Zonamerica, General de Brigada Juan Antonio Lavalleja (ruta 8), y forma parte de la Industria de Servicios de Consultoría Gerencial, Científica y Técnica. Tiene tres empleados en total en todas sus ubicaciones y genera US$ 1.68 millones en ventas. Como el principal de esta sociedad figura Roberto Martín Guerineau.

 

Gianfranco Macri, hermano del expresidente argentino

Las sociedades offshore que utilizó el hermano del expresidente para el blanqueo de un fideicomiso -información primicia de Ámbito– se encuentran mencionadas en la filtración de documentos.

El blanqueo de Gianfranco Macri: la primicia de Ámbito en los Pandora Papers. Fue una primicia de Ámbito y ahora es parte de los Pandora Papers: el blanqueo de Gianfranco Macri de un fideicomiso de US$ 25 millones que pertenecía a Alicia Blanco Villegas, su madre y la de Mauricio Macri.

Los documentos que integran Pandora Papers hacen mención a una sociedad identificada como Reata Pacific Limited, registrada en las Islas Vírgenes Británicas (BVI). Su gestor fue OMC Group. La compañía figura en un documento de uso interno del bufete.

Esa sociedad es objeto de investigación judicial, luego de que Ámbito reveló que utilizó dos cuentas bancarias por unos US$ 25 millones y estuvo controlada, a su vez, por Quiñel Trust, un fideicomiso creado en el Principado de Liechtenstein en noviembre de 2000 con la madre de Macri, Alicia Blanco Villegas, como beneficiaria y fiduciante, con el propósito de organizar su herencia entre sus hijos y sus nietos.

Quiñel Trust no es lo único que ha llamado la atención a los investigadores. Gianfranco Macri incluyó en el blanqueo a la firma Wanama Capital Inc. En el formulario habría consignado que contaba con el consentimiento de Franco. Otra sospecha más de que podría haber intentado blanquear una sociedad que pertenecía a su padre, impedido por su relación con el entonces presidente Mauricio Macri.

Wanama Capital Inc. es una sociedad a nombre de Gianfranco Macri, hermano del expresidente Mauricio, fue registrada en Panamá el 20 de noviembre de 2009 por la filial uruguaya del estudio panameño Mossack Fonseca.

Como intermediario actuó el estudio Konrad y Asociados con oficina en el World Trade Center. Esta sociedad fue de su padre, Franco Macri, y “tiene el 100% de las acciones de JRI Company”, otra offshore de las Antillas Holandesas.

La AFIP de Argentina analizarán la información sobre los entramados societarios que tendrían como beneficiarios finales a residentes argentinos y pedirá a Uruguay información tributaria en el marco de la Ley 19.032 del año 2012.

 

El sucesor de Yabrán

Héctor Colella, de extremo perfil bajo, es conocido como el sucesor de Alfredo Yabrán y un jugador clave en el negocio de la logística. Armó una serie de sociedades offshore en distintos paraísos fiscales para proteger US$ 145,7 millones que provendrían -según explicaron desde su entorno- de la venta de la empresa OCA, dueña de Ocasa, al Exxel Group en 1997 con el objetivo de pagar menos impuestos.

Abrió un fideicomiso en Reino Unido administrado por ejecutivos del banco suizo Julius Baer para, luego, abrir sociedades -en una suerte de juego de muñecas rusas unas dentro de otras- en Nueva Zelanda, Islas Vírgenes Británicas y Uruguay.

Colella aseguró que la estructura offshore se armó en 2005, y sus asesores mostraron al equipo argentino de ICIJ la documentación que demuestra que las sociedades fueron oportunamente declaradas ante las autoridades fiscales.

Instalado desde hace casi dos décadas en Uruguay, Colella es uno de los empresarios más importantes del rubro logística en Argentina, cercano al papa Francisco.

Su vida cambió cuando, en su carta de suicidio, Yabrán dispuso que sus negocios quedaran a cargo de “HC”, las siglas de su amigo, con quien había hablado por teléfono poco antes de quitarse la vida. Tras la muerte de Yabrán, el 20 de mayo de 1998, Colella vendió el paquete OCA-Ocasa al Exxel Group, integrado por “inversores estadounidenses”. El grupo terminó denunciado por presunta estafa y sospechado de lavado de dinero.

Las cuentas bancarias de Colella y su mujer, Marta Ortiz Fissore, en los bancos Merrill Lynch y Morgan Stanley albergaron la suma de US$ 145,7 millones, según los documentos que aparecen en Pandora Papers, suma detrás de la cual estaba el Exxel Group, un holding que se hizo fuerte en los 90, cuyos accionistas son todavía un misterio. Exxel Group, dirigido por el empresario Juan Navarro, comenzó a invertir en decenas de las principales empresas argentinas y a comprar algunas de las principales marcas que operaban en el país. Supermercados Norte (de Carrefour), Musimundo, Havanna, Freddo, Fargo, Lacoste y hasta el Quilmes Athletic Club. Muchas de sus empresas terminaron en manos de sus acreedores, los bancos. Después hubo denuncias de presuntas estafas, delitos fiscales y sospechas de lavado de dinero.

A través del Exxel Group, Colella formó una estrecha relación con la Embajada de EEUU, lo que ayudó a su desembarco en ese país años más tarde.

Sus asesores contables montaron una cadena encabezada por un fideicomiso en Reino Unido, cuya documentación fue catalogada por el estudio Trident Trust, especializado en operaciones offshore, como “muy confidencial”.

El esquema implica compañías en Nueva Zelanda, Uruguay e Islas Vírgenes Británicas que no figuran a nombre del empresario o su esposa en los registros públicos, según la consulta realizada por el equipo argentino de ICIJ.

El fideicomiso en Reino Unido es manejado por Julius Baer Family Office and Trust Limited. Esta empresa del banco suizo Julius Baer es dueña de la firma Fedmer Holdings Limited. Esta compañía estuvo registrada en Nueva Zelanda desde el 23 de setiembre de 2013 hasta el 1° de julio de 2019, según el registro oficial de compañías de ese país. El 100% de las acciones de la sociedad figuran a nombre de Julius Baer Family Office and Trust, pero los beneficiarios finales son Colella, su esposa y sus hijos, según surge de los formularios completados por el empresario y los intercambios de e-mails y documentos que aparecen en Pandora Papers a los que tuvo acceso el equipo argentino de ICIJ.

“Toda la estructura, desde el fideicomiso hasta las cuentas bancarias en Estados Unidos están debidamente declaradas y cumplen con las normas Fatca (Ley de Cumplimiento Fiscal de Cuentas Extranjeras o Foreign Account Tax Compliance Act)”, dijo Colella ante la consulta del equipo argentino del Consorcio. Esta normativa obliga a todas las entidades financieras a reportar las cuentas de clientes con obligaciones fiscales en EEUU. El destino de esos fondos es la futura herencia de sus seis hijos, explicó el empresario. “Se hizo en base a los distintos acuerdos entre jurisdicciones”, agregó en referencia a acuerdos que permiten pagar menos impuestos o evitar la doble tributación, por ejemplo.

Ante el pedido del equipo argentino de ICIJ, Colella dio acceso a las declaraciones ante las autoridades de Uruguay en donde consta la declaración de sus vínculos con el fideicomiso, la sociedad uruguaya y la compañía offshore que la controla.

Colella también figura en los documentos de Pandora Papers como accionistas de tres sociedades radicadas en Belice en abril de 2015: Mestal Trader Limited; Starway Commerce Inc y Silverbuck Corporation.

El empresario registró tres departamentos en el complejo Forum Puerto del Buceo de Montevideo, que recibió como parte de pago de la venta de un terreno en esa ciudad, donde se montó un proyecto inmobiliario. Las propiedades fueron luego vendidas, según confirmaron en el entorno del empresario.

La sociedad uruguaya Fedmer Holdings Limited es, a su vez, dueña de Mindrey SA, también uruguaya. Según los balances públicos, Mindrey SA posee un patrimonio que supera los US$ 185 millones, según el ejercicio 2020. El año pasado, Mindrey SA registró ingresos por más de US$ 13 millones y apenas US$ 7.918 de gastos anuales.

Mindrey SA es, a su vez, dueña de Fedmer LP, otra compañía offshore. Fedmer LP es la titular de las cuentas bancarias donde el matrimonio depositó los fondos provenientes de la venta de Ocasa, según los documentos consultados por el equipo argentino y uruguayo del Consorcio.

El contador Ariel Eyman explicó al equipo de Pandora Papers que las sociedades de este tipo son utilizadas en Uruguay para realizar inversiones en el extranjero sin actividad comercial en ese país, y con baja o nula tributación. Muchas veces también son utilizadas como sociedades puente, para participar en inversiones en otras sociedades.

En 2017, Uruguay estableció la obligatoriedad de informar los beneficiarios finales de este tipo de compañías y en septiembre de 2019 agregó a los fiduciarios de los fideicomisos como nuevo sujeto obligado a informar a sus titulares ante el Banco Central del Uruguay (BCU). Pero la información es confidencial y sólo las autoridades de escasos organismos del país vecino tienen acceso. Ante la consulta, Colella dijo que no existe forma alguna de que no haya declarado ser el beneficiario final de esta estructura ante las autoridades uruguayas.

Entre finales de 2018 y principios de 2019, Julius Baer solicitó por correo electrónico el traslado de Fedmer Holdings Limited a las Islas Vírgenes Británicas, trámite para el cual contactó al estudio a Trident Trust, especializado en registrar sociedad y fideicomisos en ese territorio caribeño conocido por ser un paraíso fiscal. Durante el intercambio de e-mails y ante los reiterados pedidos del departamento de compliance de Trident Trust, los ejecutivos de Julius Baer debieron ampliar la información sobre las offshore y revelar quiénes eran los verdaderos dueños de la estructura y el origen de los fondos.

El estudio Trident fue consultado para esta investigación por ICIJ. Su respuesta fue: “Cada uno de los negocios de servicios corporativos y fiduciarios de Trident está regulado en la jurisdicción en la que opera y está totalmente comprometido con el cumplimiento de todas las regulaciones aplicables. Trident coopera habitualmente con cualquier autoridad competente que solicite información. Trident no habla de sus clientes con los medios”.

 

Godín y su cesión de derechos de imagen

Diego Godín “cedió” los ingresos por derechos de imagen a una offshore de Islas Vírgenes Británicas durante una década.

Entre los más de 12 millones de documentos filtrados sobre los que se basan los Pandora Papers está el “contrato de cesión de derechos de imagen” de Diego Godín.

El jugador dice que la declaró en España y pagó los impuestos como si esos ingresos hubieran sido recibidos por él y no por la sociedad”, que tenía como beneficiarios a familiares, según los Pandora Papers.

Godín debutó en la liga de España el 29 de setiembre del 2007. Meses antes de su estreno

en Europa, cuando su partida era inminente, el futbolista firmó un contrato de cesión de sus derechos de imagen a una sociedad anónima de Islas Vírgenes Británicas (BVI, por sus siglas en inglés), cuyas beneficiarias finales eran su hermana y una prima.

 

Clarens y Zulemita Menem

La Cámara Federal confirmó el procesamiento del financista Ernesto Clarens por maniobras vinculadas con la obra pública durante el kirchnerismo.

Es uno de los arrepentidos en la causa de los cuadernos y está procesado por la Justicia por lavado de dinero en varias causas que figura en Pandora Papers.

Más atrás en el tiempo, Zulemita Menem, la hija del expresidente, fue una de las tantas argentinas que acudió al estudio panameño Alcogal. Esta firma de abogados, que ofrece todo tipo de servicios legales, fue la preferida por la gran mayoría de los argentinos que aparecen en la filtración y operaron offshore. En general, no la contactaron directamente, sino a través de estudios contables y de abogados uruguayos, que se ofrecen como intermediarios con Panamá.

 

La esposa de Figueredo

Según informó Búsqueda, Carmen Burgos, la eposa del exvicepresidentre de la FIFA, condenado por estafa y lavado de dinero, aparece vinculada a una offshore relacionada a otro exdirigente del fútbol regional acusado por corrupción.

En octubre de 2014, Burgos recibió un poder general para actuar en nombre la sociedad panameña Fagat International Inc., cuyo beneficiario final era Eduardo Deluca, exdirigente dela Confederación Sudamericana de Fútbol.

En 2015 Deluca fue acusado en EEUU por corrupción y lavado de activos. En los últimos meses, la Justicia suiza denunció más de US$ 4 millones ocultos en ese país.

La Justicia uruguaya decidió archivar la investigación sobre Carmen Burgos, quien tampoco quiso responder las preguntas que le envió Búsqueda.

 

Los dueños de Nuevocentro Shopping y una offshore panameña

A pesar que desde la fundación del Nuevocentro Shopping era público y notorio que sue dueños son Carlos Lecueder, Edgardo Novick y Juan Salgado, los tres, junto al gernete general de Cutcsa y síndico de Nuevocentro, Fernando Barcia, participaron a través de una sociedad panameña llamada Landcroft Overeas SA.

El 12 de agosto de 2012, el contador Guillermo Sanjurjo, hoy director del estudio Luis E. Lecueder, envió un mail al estudio panameño Alcogal, para comprar una offshore domiciliada en Belice que fijara la dirección y sus accionistas “antes de la vigencia de la ley de transparencia”, aprobada a mitad de ese año por el Parlamento uruguayo.

Alcogal desistió de la opción de Belice y planteó a la panameña Landcroft Overeas SA.

Consultado por Búsqueda, Salgado dijo que no recordaba “nunca haber dicho si tenía o no tenía” acciones en Nuevocentro. También aseguró que informó al directorio de Cutcsa que iba a comprar acciones del shopping.

Alcogal disolvió Landcroft Overeas SA a mediados de 2017 por orden del estudio uruguayo.

 

 

Fuente:  Caras y Caretas

 

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