Revista ALTERNATIVAS-⭐Cultura- 06/02/2022

★1) A los 83 años falleció la compositora y pianista Renée Pietrafesa

★2) Vulva’, la obra que afronta el acoso a una mujer

★3) Conversación con el poeta salvadoreño Roque Dalton

★4) Carnaval del Uruguay- Murga Agarrate Catalina 2022

 

 

 

Renée Pietrafesa

A los 83 años falleció la compositora y pianista Renée Pietrafesa

 

Tuvo una destacada carrera a nivel local e internacional.

Este viernes se conoció la noticia del fallecimiento de Renée Pietrafesa Bonnet, compositora, pianista, directora de orquesta y divulgadora de la música en nuestro país, con una destacada trayectoria internacional. “Una mujer vanguardista, talentosa y con un gran compromiso social”, la definió el Sodre en su comunicado en redes. Tenía 83 años.

Nacida en Montevideo en 1938, a los siete años dio su primer concierto. Fue alumna de su madre, Renée Bonnet, y luego de Jorge Demuse, Angelo Turriziani y Héctor Tosar. En los años 70 estudió música electroacústica en Francia, becada por el gobierno de ese país, además de trabajar como investigadora en la Universidad de París. “Le huyo siempre al solista”, dijo en una entrevista, explicando por qué no se conformó con ser pianista y siempre buscó “diversidad”.

Eligió regresar a Uruguay por considerar que sería más útil en su rol aquí que en Europa. De vuelta en nuestra capital, integró el Núcleo de Música Nueva, desarrolló ciclos de conciertos y formación, además de fundar la orquesta de cámara Ars Musicae, con la que dio conciertos en toda América Latina. En 1984 recibió el premio Florencio por la música de Electra, de Sófocles, dirigida por Eduardo Schinca, y ese mismo año fue nombrada Chevalier des Arts et des Lettres por el Ministerio de Cultura de Francia. Repetiría Florencio en 2001 por la música de El hermano olvidado de Ariel Mastandres.

“La música forma parte de nuestra vida, de nuestro ser integral, nuestras respuestas, lo que somos como individuos en una sociedad, y eso está descuidado porque se toma el arte por el arte en sí, o peor, el comercio de los conciertos, y ¿qué tiene que ver eso con el aprendizaje de ti mismo?”, dijo a Brecha. “Para mí, hacer música fue, sigue siendo, saber quién soy, qué es lo que quiero, cómo comportarme y cómo comunicarme -es mi deseo- con lo mejor de los demás”.

Fue invitada a dirigir la Orquesta Filarmónica de Montevideo y la Orquesta Sinfónica del Sodre, y en sus presentaciones en Europa divulgó obras de compositores latinoamericanos, y en particular uruguayos. Desarrolló una intensa labor docente y como comunicadora, tanto en radio como en televisión. Muchos recuerdan su Taller de música en Canal 5, programa didáctico de educación musical que hizo durante 15 años desde la Quinta del Arte, su casona en la calle Suárez, en el Prado montevideano. Allí compartía su interés por la música con el público menudo y sus intervenciones podían incluir momentos inolvidables, como meterse dentro de un piano. En su canal de Youtube puede encontrarse mucho material sobre estos encuentros.

En 1988, en conversación con La Hora, hablaba sobre las pocas mujeres compositoras y directoras. “A nivel social a la mujer se le asignan ciertos roles y no nos animábamos a pensar que podíamos ser creadoras y de repente dirigir una orquesta, porque nos habían dicho que esos eran roles para hombres. Yo tuve suerte; a mí me respetaron siempre como ser musical y como compositora. Como directora fue un poquito más complicado convencerlos a ellos, que no están acostumbrados a este tipo de imagen, convencerlos de que yo también puedo, pero ya no hay más problemas”.

En 2016 fue designada ciudadana ilustre de Montevideo, al ser considerada “una de las personalidades musicales más relevantes de las últimas décadas en Uruguay”. Durante la ceremonia, Pietrafesa definió a la música como un “lenguaje único que tiene unida la emoción y la inteligencia”, que “hace mucho bien para vivir”, por lo que recomendó tocar un instrumento incluso si no se tienen condiciones especiales.

 

 

 

Vulva’, la obra que afronta el acoso a una mujer a la que han violado su intimidad

‘Vulva’, la propuesta escénica comandada por Irene Herrero Miguel, se basa en el caso de Verónica, la trabajadora de Iveco que se terminó suicidando después de que se viralizara un vídeo íntimo entre sus compañeros de trabajo.
Un momento de la obra ‘Vulva’. Foto: Carlos Mira Manzano.

No pretende juzgar, ni ser moralista, tampoco culpabilizar a nadie. Sí quiere enseñar una realidad demasiado escondida, plantear preguntas comunes al común, recrear el eterno debate entre la culpa y la responsabilidad, inmiscuirse en el miedo del tabú al sexo, a la masturbación femenina, a lo que muchas veces hasta su pronunciación está vedada: “vulva”. Así se titula la creación teatral con la que Irene Herrero Miguel se estrena como directora y dramaturga y en la que, desde una única protagonista acompañada por cinco personajes más, consigue hablar de todo un proceso de acoso que desemboca en el peor de los finales, como si este tipo de situaciones fueran un círculo infinito del que es imposible escapar, que se repite una y otra vez. ¿Hasta cuándo?

En mayo de 2019, un vídeo íntimo filmado por una trabajadora de la planta de Iveco en San Fernando de Henares se hizo viral. El primer envío procedió de uno de sus propios compañeros de fábrica. Esa experiencia es el espejo de Vulva, donde una profesora en un colegio se ve envuelta en un acoso que nadie puede llegar a controlar. Todos y todas, porque nadie está educado para hacer frente a una situación así, dan su pequeño empujoncito a la protagonista, que acaba igual que empieza: inmóvil en el suelo.

“A medida que se sucede la obra, esas sonrisas se congelan porque desde fuera todo el mundo tiene muy claro qué es ir demasiado lejos”, dice la dramaturga Irene Herrero Miguel

“Cuando vi lo sucedido en Iveco me removió mucho el caso. Cómo la culpa se puede llegar a apoderar de un momento de placer y diversión, y marcharse y ensuciarse hasta volverse en tu contra de esa manera”, reflexiona la dramaturga. Ella, consciente del teatro como una herramienta para compartir preguntas más que de buscar las respuestas, ha logrado que la escenografía planteada llegue a ser un acto colectivo. Amigos y amigas, el jefe sin recursos, la hermana feminista, el marido, los policías, el antiguo ligue. Todos cumplen su misión dentro de Vulva, como si el corolario de voces consiguiera acercar al espectador a su propia imagen: “Tiene hasta cierto humor porque la gente se siente identificada con algunas frases de los personajes, como si las pudieran haber dicho ellos en un momento así. A medida que se sucede la obra, esas sonrisas se congelan porque desde fuera todo el mundo tiene muy claro qué es ir demasiado lejos”, se explaya la dramaturga cuya obra se puede ver actualmente en el Teatro del Barrio, en Madrid.

Responsabilidad culpable

Así pues, Herrero logra acercar una historia personal, política, construida a través del entorno, en base a las propias contradicciones que a ella le asaltaron al ver lo ocurrido en Iveco. Al fin y al cabo, es un guion perfectamente compuesto de brocha fina y gorda que crea el personaje, a su vez configurado mediante la psicología de los demás intérpretes. El resultado: una obra infinita en la que todos tenemos algo que decir. En ella, uno de los principales binomios que la vertebran corresponde con el de la responsabilidad y la culpa. Según Herrero, “desde la dirección ha sido el principal reto, así como para el elenco, el trabajar los personajes sin juzgarlos ni culparlos. El reto era decir que esta gente tenía su parte de responsabilidad en el fatal desenlace pero no es que fueran esencialmente malos, es que quizá todos somos un poco así y no nos damos cuenta”.

“Se dan muchos casos de suicidios como consecuencia de esta vulneración de la intimidad en la mujer y no estamos sabiendo resolverlos”, explica la directora

Y es que la representación explora las vías para escapar de una situación de acoso provocada a raíz de vulnerar la intimidad de una mujer que lo único que hace es mostrar cómo se masturba, goza, disfruta de su cuerpo, y lo comparte. “Desde fuera puedes decir que sí, que hay recursos, instituciones y entidades, pero tenemos que ir más allá porque se dan muchos casos de suicidios como consecuencia de esta vulneración de la intimidad en la mujer y no estamos sabiendo resolverlos”, explica la directora. Porque el problema es social, porque todo se reduce a cómo el hecho de que una mujer que disfruta de su vida sexual de forma libre y activa se puede llegar a convertir en arma arrojadiza, algo criticable cuando forma parte de la propia naturaleza humana y que todas las personas, en mayor o menor grado, lo hacen en su vida privada.

El nombre elegido, Vulva, marca la puerta de entrada al mundo de la curiosidad, el morbo y el rechazo. Todo lo que produce esa palabra simbólica y que, al mismo tiempo, es lo que denota el sexo y placer femenino: “Es esencial saber nombrarnos, verbalizar las partes de nuestro cuerpo. Es fundamental para ir al médico, hablar con una pareja o denunciar una agresión, porque poner nombre a nuestro cuerpo genera realidades que si no, no existirían”, expresa Herrero. Pero el rechazo sigue ahí, incluso por algunas salas que se han negado a programar la representación, dice la directora de la misma: “Hemos puesto un título que nos abre y cierra puertas”.

Cada uno crea su relato

Abrir aún más y empezar a entornar las puertas cerradas es lo que consigue la propuesta escénica, guionizada en algunas ocasiones por fragmentos de texto sacados de noticias de prensa y declaraciones de famosos sobre lo sucedido en Iveco. “No es lo mismo el relato del marido que se convence de que ha sido una infidelidad y justifica su drama personal sin escuchar realmente a la víctima del acoso, o el relato de sus amistades, o el del director del colegio. Ni siquiera como espectadores vemos el relato completo porque quedan algunas lagunas buscadas para que cada uno se configure el suyo propio”, describe Herrero.

Ella misma se vale de la parte más onírica para mostrar el miedo a denunciar. Unos policías cabareteros empujan, como todos los demás, a la protagonista: “Yo no pretendo explicar ni justificar los motivos que llevan una persona al suicidio, pero estos momentos de ensoñación permiten llegar a la psicología del personaje de una forma mucho más emocional”, arguye. Y su crítica no se queda ahí, sino que transita hasta el feminismo en el que ella se ubica: “Añadí, posteriormente, el personaje que encarna el feminismo porque sentía la necesidad de la autocrítica, de que ni siquiera en el feminismo muchas veces tenemos las herramientas para resolver casos así de forma adecuada”.

La escena, asimismo, se erige como campo de baile. La danza se comporta como otra herramienta más a través de la coreografía bajo la dirección de Mercè Grané. En este sentido, Herrero sabe la importancia del cuerpo en una historia así. “La representación pivota sobre el espacio que le damos al cuerpo en la sociedad, así que tenía que estar presente”, agrega. Todo ello forma parte de un conjunto que, pincelada a pincelada, convoca los elementos correctos en su justa medida. Ni son moralistas, ni quieren dar lecciones, ni hacer culpable a nadie. Ya lo saben: tan solo plantear preguntas, compartir las dudas.

A eso es a lo que se quieren dedicar por un tiempo a partir de ahora. “Trabajamos con la distribuidora porque nos gustaría salir de Madrid. Lo mejor de esta obra es que después todo el mundo se queda a debatir y hablar sobre el tema. Nos encantaría moverlo por España y poder hacer encuentros con el público”, añade Herrero. También aspira a moverse por institutos, donde las generaciones jóvenes están mucho más acostumbradas a las redes y compartir contenido personal. La realidad es innegable: las redes cada vez se usan más, por lo que será esencial enseñar y aprender a manejarlas. “Cuando ha venido gente joven al espectáculo lo han visto todo como algo muy natural y algunas personas del público sabían de otras compañeras que se habían visto en un lío por haber mandado una foto”, ilustra la directora. La realidad, aunque innegable, ya está empezando a cambiar.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com

 

 

Conversación con el poeta salvadoreño Roque Dalton en la Plaza Morfeo sobre la actualidad

Fuentes: Rebelión

Estaba en mi camastro de madera de pino después de un día agotador. Estuve pensando todo el día en el poeta perfecto. Barajaba varios nombres, pero no terminaba decantándome por nadie, aunque Roque llevaba siempre para mí la ventaja. La coherencia de su obra y su vida siempre me habían atraído, pero sobre todo su alto y exquisito sentido del humor. Cuando me preguntaba qué personas que hayan muerto me hubiera gustado conocer, siempre aparecía el ubicuo Roque y sus geniales ocurrencias. Creo que mi generación siempre carga con este deseo. No tengo idea de que a qué horas me dormí. Solo recuerdo el croar de algunas ranas toros o las grandes manazas con que el aire azotaba la endeble ventana de mi cuarto. Mi sueño fui una entrevista con el ser que me ha salvado la vida por tanto tiempo.

Roque ¿Qué tal te ha ido en la eternidad?

-La eternidad me ha condenado. No logro pasar la puerta. deseo dormir, descansar en pez, pero no hay descanso para los poetas que son despertados en los libros una y otra vez por un lector neófito o un especialista que le espulga las influencias al espíritu. Que Jacques Prevert, que Vallejo, que Parra, que John Saint Perse, que Renato Leduc, que Efraín Huerta, que el huevo o el culo de la gallina de oro. Trato siempre de llegar a mi sueño eterno, pero siempre hay una ventana en mi rostro que me muestra que este mierda de mundo sigue peor de lo que lo dejé.

Roque ya pasaste la línea, es decir, te fuiste al otro barrio. Qué ¿Hay dios lo has visto o qué?

-El problema de Dios en la eternidad se sigue resolviendo en puntos suspensivos. Este ser barbado y de desbordada ira bíblica es una incógnita en líneas asíntotas. La eternidad no es la gran cosa. Aquí tengo un sofá y un canapé levemente odioso donde me siento para mirar la película de mi vida una y otra vez, y saber que no puedo añadir ni una tan sola línea a mi destino.

¿Qué mensaje le darías a los del FMLN?

-Allí están algunos que me mandaron para el otro barrio. no les guardo ningún rencor. En la vida y en la muerte nunca perdí mi tiempo. Una de las grandes verdades que he aprendido aquí es que los idiotas viven más años y solamente les permiten morir hasta que se enteran que siempre lo fueron, porque dios a nadie se trae engañado.

¿Te acuerdas de alguno de tus amigos?

-Si siempre me acuerdo de Manlio Argueta quien a sus años sigue bailando el rap, nieto del movimiento beatnik. Siempre recuerdo las piernas de Clementina Suarez que ya está acá armando jaleo entre el cielo y el infierno que es el mejor paraíso para los bohemios. Mi pensamiento me lleva a los aburridos marxistas hondureños que aquí le hablan como una terapia a los muertos que no pueden dormir en paz. Tengo que soportarlos, pero son las pastillas valium en la eternidad.

Háblanos de tu familia.

-Declino en estas líneas abordar a mis eternos amores.

Roque ¿Dónde podemos encontrar tus huesos?

-Mis huesos volvieron al polvo enamorado afortunadamente. El tamaño de El Salvador es la tumba del guerillero. Me hallarán donde florecen las siemprevivas. Mi sangre está en la punta de sus cogollos.

¿Y la flor de izote?

-El hambre es la mejor belleza por decreto.

y ¿Joaquín Villalobos?

-Fue el que me sentó en el banquillo de los acusados, y él siempre estuvo sentado en la CIA Made in USA.

Cuando me asesinó le disparó a la envidia, a la poesía y a la revolución cubana.

Siempre decías que en Cien Años de Soledad había una mierda escondida ¿Ya la descubriste?

-Claro lo supe siempre, pero no podía comprometer al compañero que después se pegó a las faldas de Fidel. Las dentaduras postizas es el Lengua que nos metió a huevos el Imperio Medieval Español, dizque para mejorar nuestra apariencia de dientes podridos. La lupa es el espejo para vernos grandes igual a los creadores del artefacto, y el hielo el anhelo por los aires de la alta cultura occidental. Pero, sobre todo el ¡oh! de exclamación de esta gente de siglo XX sumida en el paleolítico es la admiración y la aceptación de que estábamos en pañales frente a la edad de la alta cultura. Fue una gran tomadura de pelos. Solo el coronel Aureliano Buendía salva al escritor. Un milico salvándole las castañas del fuego a la sapiencia, y Chávez, harina del mismo costal.

Roque ¿Y el Che?

-No hay amor más grande que dar la vida por los De-Marx.

y ¿Jesús ¿La cagó?

Claro que no, por él se vendieron más biblias que novelitas de Marcial la Fuente. Constantino fue el mejor editor.

Y los ricos ¿Se salvarán del infierno?

Preguntas como si fuera San Pedro que es el que da las visas. Pero para el caso, el beato del general Franco, el cura José María Escribo de Balaguer con el Opus Dei logró el milagro que un camello pasara por el ojo de una aguja. Ahora te diré que los ricos que dan poco en obras de caridad creen que el cielo lo obtendrán en cuotas-pagas, pero los ricos dadores alegres también creen que aquí hallarán jacuzzis, spa y baños turcos para soplarse los huevos por la eternidad.

Y ¿Los pobres?

-Son los eternos pecados de dios.

Y ¿El socialismo del siglo XXI?

Para Marx sería un queso roquefort aunque a la derecha hasta la social democracia le da mala leche.

¿Te has encontrado con Ernesto Cardenal?

-Aquí le han comprado los derechos de autor de sus salmos.

¿El FMLN en El Salvador?

-Unas son de cal, y todas son de arena.

¿Y Fidel?

`-Poco lo veo. Parece que está dedicado a darle clases a un viejito misterioso que padece de Alzheimer.

Y el Comunismo ¿existe o existió?

– ¿Existe el horizonte?

Una mujer de izquierda ha ganado las elecciones en Honduras.

-Tanto que han dicho que las mujeres son el sexo débil. Ahora en ese paisito dejado la mano de Dios, nadie tendrá la valentía de ponerse una falda.

Y ¿Los poetas?

-Siguen hartándose ángeles en mal estado. Siguen cantándole a los ojos de los bueyes y a los cañaverales en flor. Ahora hacen festivales para que la poesía quede entre buenos amigos.

¿Messi, Pelé o Maradona?

-El pie y la mano de Dios.

¿Messi o Ronaldo?

Ronaldo no es Cristiano de mi devoción.

¿Silvio o Pablo?

-Yo no cambio de bando. Yo me muero como viví.

¿Qué te enorgullece de tu país?

Una poeta como Claudia Lars, un narrador como Salarrué, un jugador como el Mágico Gonzales y un culito chic como Consuelito Suncin Sandoval.

¿El mejor narrador centroamericano?

En este momento el mejor narrador vivo en el mundo no solo de Centroamérica es Sergio Ramírez, aunque Tongolele si sabe bailar al ritmo que le toquen.

Roque ¿Crées que los gringos sean los modernos hunos?

-Claro los hunos son iguales a los otros.

¿Qué le dirías a los chinos?

-Los chinos tienen que abrir sus ojos al mundo.

Un mensaje al mundo.

-Al mundo no se le dice ni se le aconseja. Cada individuo y cada país encuentra la forma de escribir su propia historia. Nadie te da guiones y solo la bizarría echa andar tus pasos para abrir la maleza y las sendas inhóspitas por la greda. Hay millones de muertos entre los vivos, pero hay muertos que están más vivos que los vivos. Eso te lo puedo asegurar.

Te quiero darte las gracias Roque a nombre de todos los que creemos que la poesía no está hecha solo de palabras, porque ningún lameculos podrá superar tu grandeza.

Carnaval del Uruguay

Murga Agarrate Catalina 2022

 

Nombre del espectáculo: “La involución de las especies”.

 

 

 

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