Revista ALTERNATIVAS-⭐-Cultura- 13/02/2022

★1)Chile – “La cordillera de los sueños” ganó el Goya como Mejor Película Iberoamericana

★2) Uruguay-Alfredo Fressia: el poeta más grande que conocí

3) Argentina – ENTREVISTA A GRACIELA OLIO – ceramista

★4)Gramilla (candombe) – Carnaval del Uruguay

 

 

 

 

Cultura

«La cordillera de los sueños” ganó el Goya como Mejor Película Iberoamericana

El aclamado documental de Patricio Guzmán es parte una trilogía sobre territorio y memoria, y desde del equipo de producción aseguran este reconocimiento “es un premio al regalo que ha querido hacer siempre a Chile, que el país nunca olvide y siempre cuide su memoria”.

Lorena Moreno Berroeta

Foto Patricio Guzmán_

 

 

ENTREVISTA A GRACIELA OLIO

 

Graciela Olio es una artista apasionada con una percepción del Arte íntima y excepcional. En su faceta nómada encuentra el mundo como una aventura enriquecedora, que nutre su espíritu inquieto y le agudiza con una espontaneidad a veces mística cuando se observa la inmensidad de su lenguaje.

Graciela Olio nació en La Plata, Argentina. Es Profesora y Licenciada en Artes plásticas (orientación cerámica) Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, UNLP. Es profesora titular de Taller Cerámico II a IV (Cátedra Olio) de la carrera de Artes del Fuego y es docente de posgrado e investigadora Categorizada del Departamento de Artes Visuales “Prilidiano Pueyrredón” de la Universidad Nacional de las Artes, UNA, situada en Buenos Aires. Desde 2021 es directora y docente de la Especialización en Cerámica Gráfica Contemporánea de la misma institución.

Gran Premio Nacional de Cerámica en 2001, máxima distinción que otorga el Estado Argentino.

Es miembro de la Academia Internacional de Cerámica (IAC)

Comencemos con la entrevista.

1. Graciela lo más probable es que estemos de acuerdo en que la cerámica es una manifestación artística de mucha importancia por su desarrollo en el espacio y en el tiempo. ¿Qué es para usted el Arte? ¿Cómo lo vive?

Creo en el arte como una forma de ver y encarar la vida, todo se lee en clave artística cuando se siente esto muy profundamente. Es la única manera que conozco de vivir. Para mí la cerámica ocupa un lugar central en mi existencia, no podría vivir sin ella.

2. ¿Cómo es su proceso creativo desde la idea hasta la producción?

Como para acotar un poco, pienso que la invasión permanente de imágenes que implica estar conectado a internet, buscando información para preparar una clase, un programa de estudios, temas de investigación, etc. forman parte inevitable de mi proceso creativo. También la lectura, la reflexión sobre algún tema, los viajes, conocer gente, dar clases en distintos lugares, etc.

En mi caso cuando tiene que salir una idea, sale rápidamente y las etapas son muy veloces. Cuando doy muchas vueltas es que no me convence lo que estoy pensando y no lo hago.

Aprendí que necesito exonerar una o varias ideas, como una pulsión imparable. También puede ser parte del estímulo que genera una muestra, concurso, convocatoria, seminarios, etc.

Para mí lo más gratificante es cuando se me ocurre la idea y la veo posible, ahí me da una contracción en el estómago y mucha felicidad. Luego la hago rápidamente, me concentro mucho, a veces trabajo muchas horas, sin casi darme cuenta. Mi cuerpo me para porque me duele todo y entonces dejo de trabajar, hasta el otro día. Pero esa excitación de la idea posible me gusta mucho.

3. Dada su versatilidad artística, ¿Con qué movimientos o artistas le han inspirado?

Mis referentes contemporáneos son muchos. Algunos de ellos entre los artistas nacionales: Antonio Berni, Liliana Porter, Ana Gallardo, Marcela Cabutti, Graciela Sacco, Gabriel Chaile, Adrián Villar Rojas, Sebastián Gordín, Luis Benedit, Victor Grippo, Vicente Marotta.

Algunos de los artistas referentes internacionales: Louis Bourgeois, Kiki Smith, Cindy Sherman, Adriana Varejao, Mark Manders, Ana María Maiolino, Alexandra Engelfriet, Gabriel Orozco, Antony Gormley, Marek Cecula, Piet Stockmans, Paul Scott, Grayson Perry, Phoebe Cummings, entre muchos otros.

4. ¿Cómo fueron sus inicios en Bellas Artes en plena dictadura?

Fueron años muy difíciles para Argentina, para ser una joven universitaria y para estudiar en la Facultad de Bellas Artes. Todo estaba muy controlado, no teníamos Centro de Estudiantes, cerraron la carrera de Cine, todos teníamos mucho miedo. Se sentía un ambiente muy tenso, como una olla a presión.

En la facultad, habían desaparecido muchos estudiantes y docentes. Fue una época horrible.

5. ¿Háblenos sobre los numerosos proyectos que realizo y revalorizaron la cerámica en Argentina?

Bueno son muchos años de trabajo, casi 40. Muchos proyectos realizados, voy a tratar de enumerar algunos:

Sátira Social (1987-99), Saga del Descubrimiento (1992), Autómatas (1993-97), Bestiarios Contemporáneos (1999-2002), Enanos (2000-2003), Serie Autoreferencial (1997-2000), Objetos Inútilmente Decorativos (2003-2005) , Múltiplo de Sapo (2005-2010), Proyecto Sur (2008-2014) , Después de la Tormenta (20013-2009 , El Coleccionista (3 ediciones) (2012-2019), Las formas de la violencia (20019- y continúa), Proyecto Arquitectura (2022 y continúa).

6. ¿Al ser una artista multidisciplinar como compagina su obra cerámica, fotográfica y grabado?

Para mí la producción artística es todo parte de lo mismo, no divido mucho. Debe ser porque descreo de las disciplinas cerradas.

Yo creo que la producción artística es todo lo que hago, no solo la obra, también la docencia y la investigación. No puedo separar las cosas, soy una sola persona que hace todo eso con la misma creatividad y entusiasmo. En mi vida, mi trabajo artístico en el sentido amplio es todo, es la vida misma. No imagino otro modo de ser.

 

7. ¿Se siente satisfecha con su labor de docente? Háblenos de su experiencia.

Mi experiencia en la docencia también lleva mucho camino recorrido, son casi 40 años de docente. Siempre trabajé en la enseñanza superior, sobre todo universitaria. Soy docente de grado, de posgrado y docente investigadora. Trabajé hasta 1990 en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, donde estudié y me gradué de Profesora y Licenciada en Artes Plásticas con orientación en Cerámica. Luego me mudé a Buenos Aires y comencé a dar clases allí y hasta ahora sigo. Soy Profesora Titular de Taller Cerámico 2, 3 y 4, Cátedra Olio, en la Licenciatura en Artes Visuales, orientación Artes del Fuego, en el Departamento de Artes Visuales de la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Allí también dirijo un Equipo de Investigación y desde el 2021 dirijo y doy clases en la Especialización en Cerámica Gráfica Contemporánea, una carrera de posgrado en la misma institución.

Dedico gran parte de mi tiempo a la docencia, me gusta mucho y creo que tengo algo que aportar, todavía. Sí, estoy satisfecha, aunque siempre se puede mejorar.

8. Ha impartido monográficos en numerosos a países. ¿Qué pueden aprender los alumnos en los cursos?

Los alumnos que vienen a mis cursos, sobre todo se llevan una experiencia de trabajo en equipo. Si bien, aprenden algunas pautas técnico-tecnológicas en relación con lo cerámico-gráfico, creo que sobre todo aprenden a pensar, explorar, experimentar, descubrir, compartir y valorar lo transdisciplinar y lo expandido de los lenguajes artísticos contemporáneos.

9. ¿Qué futuro le espera a la cerámica?

La cerámica tiene un presente maravilloso, tuvo un pasado increíble y creo que tendrá un futuro lleno de posibilidades impensadas, en tanto no se cierre en sí misma, en el oficio y en el gusto por lo técnico como única posibilidad de existencia.

Creo en una Cerámica Expandida, abierta y experimental, donde la exploración de la materia sea el núcleo de infinitas posibilidades a descubrir. Creo que una cerámica donde sea factible trabajar tanto con arcilla cruda, como con otros materiales cerámicos como el vidrio, el cemento y el yeso. Donde sea cuestionada como disciplina cerrada, donde se estiren sus fronteras y se borren los límites territoriales entre las disciplinas y entre los lenguajes artísticos. Creo en una cerámica in-disciplinada. La contemporaneidad amplía los saberes a prácticas transdisciplinares, el conocimiento se construye en permanente movilidad.

10. ¿Qué cambiaría del ambiente artístico actual?

Creo que el ámbito artístico se construye y cambia solo, de acuerdo con las transformaciones socioculturales que van ocurriendo en la contemporaneidad. Esto no implica que todo lo que pasa me guste o me parezca bien, hay muchas cuestiones del supuesto mercado del arte que no me interesan, como por ejemplo algunas prácticas regidas por la conveniencia económica y no por convicción. Pero esto pasa en todos los ámbitos, lamentablemente.

11. ¿Cree que un artista puede estar pleno sin bagaje cultural? ¿Todo vale?

Es que un artista emerge de la cultura que lo contiene, sin el sustrato cultural en el cual se mueve no podría producir, es decir que está implícito en la conformación de un artista. Con relación a la pregunta ¿Todo vale?, también lo llevo otros ámbitos, creo que en ningún lugar de saber vale todo, siempre hay marcos que, aunque sean abiertos, difusos y descentrados constituyen una contención, funcionan como contenedores colectivos del conocimiento.

12. ¿Cree en la improvisación de las obras?

Sí claro que sí. Hay diversas formas de acceder a una idea, a un proyecto. La improvisación puede ser una de ellas perfectamente.

13. ¿Cuál cree que es el papel del ceramista en la sociedad contemporánea?

Yo hablaría del rol del artista en la sociedad contemporánea. Creo que aporta una mirada personal, diferente y la expresa con sus prácticas y producciones. No creo que tenga un rol social en el sentido de cambiar las cosas, ni de poner en evidencia lo que nadie ve. Descreo absolutamente de ello. Como cualquier otro artista, aporta a la sociedad y a la cultura lo que piensa y sabe hacer, transmitir y comunicar.

14. ¿Hacia dónde cree que evoluciona la cerámica entre todas sus vertientes? ¿Cuál es su visión de la cerámica en el mundo?

No sé si lo pondría en términos de evolución, más bien de devenir, de transcurso. Creo que el término evolución es anacrónico. La cerámica va hacia caminos impensados, que a su vez contienen todas las prácticas y producciones posibles dentro de ella. Acá nuevamente aparece el concepto de Cerámica Expandida, se expande infinitamente y abraza múltiples recursos. Muchos artistas ceramistas y no ceramistas se expresan en el mundo a través de la cerámica, esto a mi criterio la ha enriquecido mucho.

15. Ha viajado impartiendo cursos y monográficos por todo el mundo. ¿Qué cree que está aportando esa fase nómada a su trayectoria artística?

Bueno, me gusta esto de la fase nómada. En realidad, es lo que hoy se impone, creo que es una de las consecuencias positivas de la globalización. Hay una simultaneidad absoluta en lo contemporáneo, todo se comparte y se ve en simultáneo en cualquier parte del mundo que interese. Creo que hay un nomadismo digital, con las nuevas tecnologías de comunicación y otro nomadismo físico. Este último se vio afectado por la pandemia de Covid-19. Yo no he viajado más desde marzo de 2020. Espero volver a hacerlo porque el clima que se crea en un ámbito educativo presencial es irreemplazable. Aunque valoro mucho las comunicaciones virtuales, creo que son recursos que a esta altura se convirtieron en cotidianos, habilitando una comunicación mixta que suma y agiliza, sobre todo en educación.

16. Es un hecho que la cultura y el Arte están desprotegidos en ciertos Países, la falta de galerías y museos limita la carrera de los artistas.

Sí totalmente, de todos modos, creo que tiene que ver con muchos factores. En general la falta de mercado de arte, de galerías y museos de cerámica contemporánea están ligados a la falta de recursos económicos, y a la prioridad de necesidades que tiene una sociedad. Esto, a su vez, conlleva problemas en la educación y la cultura de los pueblos. Las grandes desigualdades sociales, la exclusión y la creciente pobreza, como por ejemplo en Argentina, lamentablemente no facilitan la producción artística, su circulación y comercialización. No digo que no exista, pero es muy acotada. Creo que es un problema que se repite en casi todo Latinoamérica.

17. ¿Cómo se puede revalorizar el mercado del Arte?

No tengo idea, creo que hay gente formada para opinar sobre esto. Aunque yo sigo apostando a la educación como modo de revalorizar el arte.

18. Tiene la mujer un lugar propio en la escultura contemporánea?

Sí claro, creo que la cuestión de géneros se está superando cada vez más, gracias a la lucha y la resiliencia de las mujeres y de muchos hombres también. Pero también creo que todavía hay mucho camino por recorrer para instalarnos definitivamente en un lugar justo y necesario. Esto también depende de la educación y la cultura de las diversas sociedades, de la lucha de los movimientos feministas y de las acciones y políticas públicas a concretar.

19. ¿Se define cómo feminista? ¿Qué es para usted el feminismo?

Sí, me considero feminista. Me he hecho feminista hace unos años, a partir de mis 50 años más o menos. En mi juventud el feminismo era algo de lo que no se hablaba tanto, era una de esas etapas pasivas del activismo feminista. Y mi familia primaria, como la mayoría de las familias argentinas, era machista, aunque no al extremo. Tengo dos hijos varones y ellos me han enseñado mucho sobre el feminismo y la deconstrucción del machismo, esto me pone muy orgullosa de ellos.

En Argentina, desde hace muchos años se realizan los Encuentros Nacionales de Mujeres cada año en diferentes lugares del país, donde se discuten muchos temas importantes y son multitudinarios. También se ha logrado aprobar la ley del Aborto legal, seguro y gratuito y se trabaja mucho contra la violencia hacia las mujeres, desde el movimiento Ni Una Menos y otros. También el feminismo está muy activo en la política, el sindicalismo, la educación y la cultura en general.

20. ¿Qué lugar deberían ocupar la cerámica en los Museos?

El mismo lugar que cualquier otra manifestación artística, aunque reconozco que me gustaría mucho que Argentina tenga un museo de cerámica contemporánea, ya que la presencia de la cerámica en los museos argentinos de arte contemporáneo es muy escasa.

21. ¿Se siente satisfecha con su obra?

Bueno, hasta hace algunos años no, sentía que me faltaba mucho por crecer y aprender. Ahora, si bien, siempre estoy en actitud de superación y entusiasmo, siento que estoy arribando hacia un cuerpo de obra interesante, variado, conceptual y sobre todo muy honesto.

22. Es usted consciente de que esta ha hecho historia por ser iniciadora de la cerámica contemporánea en Argentina, como docente y creadora de un estilo que la define?

No, para nada. Creo que sí hago un aporte importante con mi trabajo como investigadora, docente y artista, pero no creo para nada ser la iniciadora de la cerámica contemporánea en Argentina. Hay artistas ceramistas muy valiosos que comenzaron este camino antes que yo, ejemplo de ello son Ingeborg Ringer, Leo Tavella, Mireya Baglietto, Vilma Villaverde, Alejandro Ríos, entre muchos otros.

Sí, soy consciente del lugar que ocupo en mi país y en la región y eso me honra.

23. ¿Qué legado le gustaría dejar a las futuras generaciones de ceramistas?

Me gustaría que me recuerden como una trabajadora del arte cerámico, como una educadora pasional y como una investigadora inquieta y generosa.

24. ¿Algún reto profesional que quede por cumplir?

No, estoy abierta a lo que se vaya presentando.

25. ¿En qué proyectos está embarcada ahora?

Bueno, mi último proyecto importante ha sido crear, dirigir y enseñar en una nueva carrera de posgrado en el Departamento de Artes Visuales de la UNA: la Especialización en Cerámica Gráfica Contemporánea. Comenzamos a dictarla en agosto de 2021 y estamos muy entusiasmados con el proyecto. Tengo un equipo docente de lujo y unos estudiantes increíbles. Esto es mucho trabajo, pero me pone muy feliz haber creado una carrera de posgrado universitaria focalizada en la cerámica contemporánea. Es todo un logro, te lo aseguro.

26. Por último recomiéndenos un libro.

Contra el canon

El arte contemporáneo en un mundo sin centro

Contra el canon retoma las palabras con que las diversas poéticas situadas se nombraron a sí mismas para desarticular las lecturas históricas concebidas desde los centros. El desafío es generar las categorías analíticas para desprenderse de la lógica ordenada por las miradas hegemónicas, pero también de los intentos de revertir el esquema de valores acentuando la potencia de lo local. Se trata de contradecir el canon y sacudir las versiones tradicionales del arte latinoamericano. Se trata, en fin, de comprender las simultaneidades para decir adiós a la periferia”.

Andrea Giunta. 2020. Ed. Siglo veintiuno. Buenos Aires, Argentina.

Desde Diario de un Ceramista queremos darle un especial agradecimiento a Graciela Olio por dedicarnos su tiempo y concedernos esta oportunidad.

Para más información sobre Graciela Olio en:

http://www.gracielaolio.com.ar

instagram.com/gracielaiolio

facebook.com/gracielaolio

gracielaolio@gmail.com

 

 
Alfredo Fressia (archivo, octubre de 2018).Foto: Paola Scagliotti

Alfredo Fressia: el poeta más grande que conocí

(Montevideo, 1948-San Pablo, 2022)

Me invitan a escribir un texto, Alfredo, en relación a tu muerte, y lo primero que me viene a la cabeza es esa pregunta (siempre te gustaron más las preguntas que las respuestas, y lo dejabas en claro cada vez que podías) que formula Borges en su poema “Límites”: “¿Quién nos dirá de quién, en esta casa/ sin saberlo, nos hemos despedido?”. La casa es ese bar de Colonia y Rondeau donde nos veíamos cada vez que estabas en Montevideo, y donde recién ahora sé que te vi por última vez. En esa oficina improvisada, con servilletas arrugadas sobre platos rojos de plástico, recibías a los amigos, a los poetas, y a los poetas amigos. Después de algunos días en los que contabas algún detalle del hotel de la plaza cercana, donde solías alojarte, o hablabas de cómo veías la ciudad, o a fulano de tal, regresabas a San Pablo y la comunicación seguía. En los últimos tiempos, permanecía en esos audios interminables que a veces escuchaba mientras lavaba los platos o limpiaba la casa. Sólo un audiolarguista comprende a un igual de esa manera.

Debería contar de tus años en el IPA, previos a la destitución y al exilio, de tu temprano dominio del francés, que derivó en varios trabajos de traducción, de tus artículos publicados durante años en la prensa de diferentes países, de tu veintena de poemarios, de los premios, pero de eso seguro se encarguen otros. Yo prefiero nombrar a esos dos Juanes, fundamentales en tu vida, Juan y Jean, el gran amigo y el gran amor; contarte que la foto más vieja que tenemos es del Solís, en el Festival Eñe, en 2010. En la foto yo me río como un niño porque en el momento que van a sacarla vos flexionás las rodillas y quedás de mi altura, vos que has sido el poeta más grande que conocí. Tiempo después nos iban a fotografiar en la calle Rondeau y disimuladamente bajaste del cordón de la vereda para que no se notara tanto la diferencia. Un caballero. Yo no pensé en ese gesto, pero ahora lo pienso y me doy cuenta de que de eso están hablando los poetas de acá y de otras partes de América en las redes: del gran poeta que es por igual un gran tipo. Sabés que no es común, lo hablamos mil veces. Ser leído sin apoyarse en el lobby y en los amigotes, como tantos otros. Dejar que sólo hable la obra.

Igual no todo son rosas, Fressia. Hace un rato me pareció ver en las redes una foto tuya con un poema malo que no te pertenece. ¿Podés creer? Me parece escucharte reír. Es la risa de la consagración.

Me acuerdo de la primera vez que te leí. Rosario Peyrou me extendió un libro tuyo en Trilce. Era Ciudad de papel. Te conocí con un libro de prosa, pero de una fineza tal que volé a leer Poeta en el Edén y me encariñé con la claridad de los heptasílabos, de los endecasílabos que siempre te gustaron, y que aparecen también en La mar en medio y en Última Thule, ese poemario que saldrá acá y en Argentina en poco tiempo, gracias al trabajo de Felipito, como le dijiste siempre, que se enamoró de tu obra de primera y publicó un montón de tus libros en ediciones cuidadas de aquel lado del río.

Vuelvo a tu trabajo y pienso que tuviste tiempo de diseñar el final, de ordenar la obra que dejabas frente a ese cáncer de próstata que parecía detenido (nunca se me va a borrar la imagen de la mujer sin nariz con la que una vez compartiste sala de espera) y uno de estómago que apareció hace muy poco con la fuerza de un eclipse. En octubre me dijiste que ibas a consultar porque te habían dado tres pastillas por día y sufrías un dolor y un reflujo insoportables. Hablábamos de cómo levantar la cabecera de la cama. El poeta joven y el poeta viejo, como una vez nos llamaste, hace muchos años, cuando me propusiste hacer una lectura juntos en el café que tenía la diaria. Aprovecho ahora para confesarte el orgullo que sentí con esa invitación.

El poeta joven y el poeta viejo, todo un verano, hablando de prazoles y dietas blandas a miles de kilómetros de distancia.

Cuando estaba cerca de mi casa de la infancia subía por Marsella y te grababa un ratito de la vereda de tu cuadra con el teléfono. Te lo mandaba enseguida, y vos me contabas cuál era tu casa y quién vivía en cada lado: un idiota que había muerto joven, un hombre que cantaba ópera, una mujer que hacía trabajos de brujería. Yo me había criado a unas pocas cuadras, del otro lado de Garibaldi, y esa coincidencia también me acercaba a vos.

De repente te acordás de que hace unos años imaginé tu muerte para un relato de ficción en un libro que te homenajeaba. El cáncer había aparecido y te di diez años más de vida. Morías a los ochenta y un grupo de amigos conseguía que el Ministerio del Interior cediera las grabaciones en las que caminabas por la calle la última vez que habías estado en Montevideo. Si uno pudiera conseguirlas ahora… Te mandé un mensaje y te pregunté qué música elegirías para ese momento: “Mi último fracaso”, en la versión de Pedro Infante, o en la de Nana Caymmi, dijiste. Que suene entonces, mientras seguimos esperándote ver bajar por la calle Rondeau, o por Marsella, con esa sonrisa plena que tenés en tu foto más luminosa y que parece resumir en un gesto toda tu sabiduría.

 

Fuente:https://ladiaria.com.uy/cultura/

 

 

 

 

Carnaval del Uruguay

 

Gramilla (Milongon – Candombe)

 

Mama Vieja – Yanaína Rodríguez
Gramillero – Javier Zambrana

 

 

Fuente:

 

 

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