Revista ALTERNATIVAS -⭐- N° 694

1) Uruguay posreferendo: Las elecciones pasan, el ajuste queda

✮2) Colombia- A un año de la revuelta. Cali, dignidad y esperanza por R. Zibechi

✮3)  Red de Evaluación Social de Tecnologías en América Latina (Red TECLA)

4) Dudas sobre la nueva Constitución chilena

 


 

Uruguay posreferendo: Las elecciones pasan, el ajuste queda

Fuentes: Rebelión / CLAE

El referendo para derogar 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración, es un mojón ya sorteado por la coalición derechista gobernante. Atrás quedó la campaña y con el 50% de los votos válidos triunfó el oficialismo luego de dos años de gobierno y pandemia mediante.

Ahora muestra de cuerpo entero su espíritu de gobierno aunque todavía guarda cartas para la segunda mitad de su mandato.

A la oposición le faltó poco para alcanzar la hazaña con todo en contra y le demostró al Frente Amplio que debe tender puentes con otras organizaciones sociales y salir de su entrismo. Al oficialismo le dejó en claro que no le queda resto para seguir cometiendo yerros.

“Creo que lo bueno del resultado de esto es que a todos nos pone nerviosos”, dijo el senador de ultraderechista Cabildo Abierto Guido Manini Ríos. “Somos conscientes de que con cualquier error perdemos; porque esta diferencia en dos años no está más”, completó dirigiéndose a su asesor Alberto Volonté.

Electoralmente fue victoria del NO. Políticamente ni el SI se sintió derrotado ni el oficialismo celebró mucho esta instancia que podría haberlo dejado rengo en su accionar. El mapa electoral demuestra que la izquierda en general y el centroizquierdista Frente Amplio siguen siendo bastión en la capital y zona metropolitana, más algunas zonas del litoral oeste limítrofes con Argentina.

El resto del país se tiñó de celeste (por el color de la papeleta del NO). Dejando en claro la vieja dicotomía campo-ciudad. Se habló de polarización entre el SI y el NO, entre el Campo y la Ciudad, entre izquierda y derecha, entre gobierno y oposición. Sin embargo, los resultados posreferendo y sobre todo las acciones del gobierno, profundizan la grieta de dos Uruguay totalmente distintos y opuestos.

El voto joven

El apoyo al Sí en el referéndum del 27 de marzo fue directamente proporcional a la juventud, y con el No se dio la inversa, según un análisis de la Usina de Percepción Ciudadana.

En el tramo de menores de 30 años, la opción por dejar sin efecto los 135 artículos impugnados de la Ley de Urgente Consideración tuvo 59%. Entre quienes tienen de 31 a 35, logró 55%; en el tramo de 46 a 60, 45%, y en el de mayores de 60, 34%. Las encuestadoras no indagaron, después de la consulta popular, los motivos principales para cada opción,.

Una realizada dos meses antes mostró que entre los partidarios del No predominaba el apoyo a las normas sobre seguridad, y entre quienes apoyaban el Sí, el rechazo a la orientación política general de los 135 artículos, reivindicada por el oficialismo. Por lo tanto, es razonable suponer que entre los más jóvenes fue mayor el descontento con el gobierno nacional y menor la conformidad con los cambios en la política policial.

La inflación pega fuerte

La aceleración de la inflaciónregistrada en los últimos meses no estaba en los planes de nadie cuando se negociaron los acuerdos salariales de la mayoría de los trabajadores del sector privadoen la segunda mitad de 2021, aun cuando, primero desde los sindicatos, y luego desde las empresas, se pusieron en duda las metas oficiales, lo que se reflejó en muchos convenios por fuera de los lineamientos dados por el Poder Ejecutivo.

El ministro de Ganadería Fernando Mattos, aseguró que el agro va a “derramar millones en la economía” y sostuvo que Uruguay “no puede escapar a un proceso inflacionario global”. La inflación pega fuerte en la gente común. El derrame que hasta el momento se observa es el del ajuste.

El 18,6% de los niños uruguayos de entre 0 a 6 años se encuentra en la pobreza. La riqueza creció 4,4% pero la pobreza solo mejoró 1%. La suba de precios se aceleró en marzo y la inflación anualizada llegó a 9,38%, mayor nivel desde final de 2020. El 59% de la población considera insuficientes las medidas del gobierno para contener los precios. Cifras que dan pinceladas del descalabro social que se aproxima.

Entre ollas populares, datos de pobreza manipulados y un abajo que se recrudece, Uruguay asiste hoy a que dos uruguayos ingresaron a la lista Forbes de los nuevos bIllonarios. Si, billonarios con B larga. Dos «malla oro» como diría el presidente Luis Lacalle, mientras tira su pelo para atrás.

Sergio Fogel y Andrés Bzurovski son propietarios de la empresa DLocal que recientemente fue valuada en más de 1.000 millones de dólares. Ambos comparten el puesto 1.929 de la tabla de 2.668 multimillonarios, con un patrimonio estimado de US$ 1,5 mil millones cada uno.

El PBI de Uruguay ronda los 59.500 millones dólares. Estos dos señores detentan cada un 2.5% del PBI. Si los juntamos, casi superan el presupuesto nacional de educación.

Todos los días se puede apreciar como hay más personas durmiendo en las calles, más gente mendigando y más gurises (niños) que en vez de estudiar están “haciendo el peso”.

Mientras, siguen las ollas populares que resurgieron con la pandemia, sigue habiendo lugares donde el progresismo nunca penetró ni pisó y este gobierno de la coalición multicolor derechista se encargó de terminar de olvidar. Hay dos Uruguay que no se ven, no se tocan, no se escuchan y ni siquiera se conocen.

Los ni-ni

Hay una porción de uruguayos y uruguayos, casi 400 mil, que el referendo no los convocó. Tamaña cantidad para un país que no llega los dos millones y medio de ciudadanos-votantes. Un dato al que pocos le están prestando atención.

Los analistas prenden las luces rojas: Cuidado con ese caldo cultivo de antipolítica y del “son todos iguales”: ya todos saben quiénes han resumido ese descontento en Uruguay, en la región y el mundo.

Más aún, sabiendo que las intenciones de la derecha es presentar como candidatos a las próximas elecciones presidenciales a Pedro Bordaberry, hijo del dictador Juan María Bordaberry; Guido Manini Ríos, líder del ultraderechista Cabildo Abierto y un o una neoherrerista-neoliberal desde el Partido Nacional, el partido de Lacalle..

Nicolás Centurión. Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

Fuente: https://rebelion.org/

 

 

 

 

 

A un año de la revuelta. Cali, dignidad y esperanza

Raúl Zibechi

 

Fotos: Felipe Martínez

“Prefiero morir, a seguir viviendo así”, decían los jóvenes de las barriadas populares de Cali, cuando se lanzaban contra el odiado Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad). Jessica relata lo que sentía y vivía un año atrás, a partir del paro lanzado el 28 de abril por las centrales sindicales que millones de jóvenes decidieron desbordar, desde abajo y a puro corazón, para expresar la rabia largamente contenida.

“El paro se inicia con muchos pelaos que querían morir”, coincide Karen. “Pero ya no. Ahora quieren seguir viviendo y vivir sabroso”, una expresión del pueblo negro colombiano que ha sido asumida por los sectores populares, que la emparentan con el Buen Vivir de los pueblos originarios andinos.

Las dos participaron en los Puntos de Resistencia, espacios abiertos por las y los jóvenes en una ciudad racista y excluyente que les niega los derechos, cuyas clases privilegiadas están dispuestas a resolver a bala la menor disidencia social y cultural. Forman parte de la ronda de más de cuarenta que comparten lo aprendido durante la revuelta y hacen balance un año después, en una mañana lluviosa y calurosa.

Resulta estremecedor el contraste: cuando se refieren a lo que vivieron en las barricadas y puntos de resistencia, escriben: “dignidad”, “fuerza”, “claridad”, “rabia” y “armonía”, además del natural “miedo” y “angustia”, ya que la represión se cobró decenas de víctimas y desaparecidos, visibles cuando comenzaron a aparecer trozos humanos en bolsas de plástico dejadas en las calles por el Esmad, para intimidar.

Un año después, en el mismo papelógrafo, escriben: “mentira”, “hambre” y “miedo”, ya que la represión va cazando de uno en uno a los que pudo identificar. Otros más ponen “esperanza” al lado de “desesperanza”, y alguien coloca “Petro”, en referencia al candidato progresista para las elecciones presidenciales de mayo, que concita el apoyo de la mayor parte de la ronda.

La palabra camina en círculos y aparecen reflexiones profundas. “El acuerdo de paz rompe el movimiento social”, explica Jessica. “Por eso el paro no fue liderado por las organizaciones sociales y lo hacen los jóvenes de forma espontánea”. El “Profe” (los varones no dan sus nombres), afro de unos 35 años, quiere destacar todo lo que aprendieron con la revuelta: “Hubo un crecimiento personal y colectivo, el Punto se desarrolla en el territorio, con proyectos caminantes”.

“Desconfiado”, algo más joven, dice que llegó a la ciudad desde el campo hace apenas dos años: “La dignidad no depende de Petro ni de Francia”, en referencia a Francia Márquez, candidata a vice, negra y muy popular en las periferias más pobres. “Lo malo de estos 200 años es por nosotros, por lo que no hicimos. El cambio tiene que venir desde los pueblos”, agrega. “Peleón”, que vivió algunos años en Argentina, asegura que “para los negros no es fácil vivir en la ciudad”, mientras “La Firma”, algo mayor y del mismo color de piel, añade: “La pobreza no se va a acabar hasta que se acabe el racismo”.

De Puerto Rellena a Puerto Resistencia

Con tres millones de habitantes, Cali y su área metropolitana se expanden linealmente en el valle del río Cauca, entre la región andina y el Pacífico, apenas a cien kilómetros de Buenaventura, el principal puerto de Colombia. Cuenta con grandes obras de infraestructura desde que albergó dos veces los Juegos Panamericanos (en 1971 y 2021), amplísimas autopistas urbanas que corren de norte a sur, hacia la cordillera y el mar.

Dos tercios de la población es negra o mestiza, habita los barrios más pobres de la zona norte y los cerros que rodean la ciudad. Por su ubicación estratégica, es el paso obligado de las rutas de droga, de la montaña hacia el puerto, y es por lo tanto una ciudad violenta dominada por machos armados.

Los 24 Puntos de Resistencia se ubicaron, en su mayoría, en los ejes viales norte-sur, impidiendo de ese modo toda movilidad, tanto de autobuses como de coches, en los 60 días más intensos del paro. Cuando quieren dibujar en un esquema de la lucha urbana que protagonizaron, colocan en el centro el “árbol de la resistencia”, o “anti-monumento”, al que también nombran “Mano de la Resistencia”, con seis metros de altura en cemento, construido durante 19 días y noches por la comunidad.

Sentados en el paseo donde las madres venden artesanías, a metros del anti-monumento, Karen explica la historia del lugar. Como parte de la Minga de Comunicación, elabora una perspectiva histórica: “Durante la huelga estudiantil de diciembre de 2018 nos comenzamos a reunir en aquella esquina, unos 15 o 20 apenas”, dice señalando al cruce de la Simón Bolívar con la 46.

Se trata de una inmensa intersección donde la alcaldía viene construyendo el sistema de transporte Masivo Integral de Occidente, al que llaman MIO. Recuerda que los sindicatos no querían llegar hasta la periferia norte, y que durante el paro iniciado el 21 de noviembre de 2019, comenzaron a reunirse en el mismo punto muchas más personas, momento en que lo bautizaron como Puerto Resistencia.

El nombre anterior, Puerto Rellena, provenía de los expendios que vendían el plato típico y popular “rellena”. Durante la pandemia, explica Karen, “era el punto donde el Proceso de Liberación de la Madre Tierra repartía comida que recolectaban las comunidades nasa del Norte del Cauca”. Fueron varias Marchas de la Comida que llevaron toneladas de alimentos y de afecto a las poblaciones de este distrito conocido como Aguablanca (https://bit.ly/3iQK5mG). Con el estallido de 2021, Puerto Resistencia se convirtió en el centro de la movilización, donde diariamente se reunían cientos de jóvenes.

Un año después

“No se trata de quejarse sino de resistir”, sostiene el “Profe”, que se mueve en el entorno del anti-monumento. Entre las construcciones de la comunidad barrial, destaca la “olla popular” que ahora cuenta con su propio monumento y sigue alimentando a quien necesite; la biblioteca que funcionaba en el predio policial mal llamado Centro de Atención Inmediata (CAI), las huertas comunitarias que se han extendido durante este año, y las célebres “primeras líneas”.

Algunos cuentan hasta cinco líneas. Richard explica que detrás de la primera, que resistía directamente a la policía, había una segunda que las abastecía de piedras y escudos. Detrás estaba la de primeros auxilios para atender heridos, y así hasta la quinta línea “formada por mujeres que sacaban tinas con bicarbonato para que los pelaos siguieran resistiendo”. Agrega: “Eso hace que nazca la esperanza. Ver tanta dignidad en la gente, te enamora, todo el núcleo familiar se volcó a la calle trabajando en cadena”.

Luz asiente y destaca que “el estallido nos puso a trabajar en colectivo, ya no hay apatía sino esperanza”. Cree que la organización de base es el verdadero sujeto político que no necesita intermediarios para presentarse ante las instituciones. Catherin añade que “se levantó el bloqueo pero no la resistencia, porque ahora el trabajo es barrio adentro”.

Todos acuerdan que la represión sigue actuando, golpeando sobre referentes de las comunidades. Pero aquel enamoramiento está lejos de haber menguado. Los días 28 se conmemora el levantamiento activando las ollas comunitarias, volviendo a reunirse pese a los riesgos, conscientes de que ese día comenzaron “a vencer la ignominia, el oprobio y el terror estatal” y comenzaron a “cambiar la historia”, como señala un texto colectivo de Puerto Resistencia.

Una de las principales conquistas de la revuelta es la conciencia de autonomía y de la fuerza de abajo, que se resumen en el lema “Cali capital de la Resistencia”. Pero también han sabido comprender que las clases dominantes desprecian a la población negra y afrodescendiente. “No les importamos”, dice “La Firma”. “Sólo 47 familias nos han hecho ver al pueblo como una minoría”, razona “El Costeño”.

El comité de seguridad recoge la experiencia de las primeras líneas, y sigue funcionando para cuidarse colectivamente con integrantes de cada punto de resistencia. Forma parte de la Unión de Resistencias Cali (URC), que cuenta con un coordinador, la Mesa de Vocerías. Según los voceros, están funcionando 24 puntos. Unos pocos bien nutridos, como Puerto Resistencia, pero los más han mermado.

Los desarrollos del pensamiento colectivo durante este año, son inmensos. “El gobierno nunca halló una cabeza que cortar”, asegura el texto colectivo de Puerto Resistencia, para añadir que pese al daño que produce, “tenemos la certeza de que lo estamos derrotando”. Optimismo que nace de una autoestima que nunca habían vivenciado.

El anti-monumento La Mano es quizá el mayor símbolo que aún perdura de la revuelta. Las rebeldías lo consideran “un bofetón a la institucionalidad estatal”, en cuya construcción participaron 500 personas y 80 artistas gráficos. Un sueño hecho realidad, como el monumento a las ollas en homenaje a las madres. Creaciones colectivas de una comunidad que necesita luchar para seguir viviendo. “Aquí corrió el Esmad”, sigue desafiando uno de los grafitis.

 

Fuente: https://desinformemonos.org

 

 

 

Animación sobre Agricultura : Vigilancia en los territorios

Red de Evaluación Social de Tecnologías en América Latina (Red TECLA)

DesinfoTV

Vigilancia, ordenamiento territorial y reforestación forzada se imponen sobre las comunidades campesinas. La Marcha Mundial de las Mujeres, Red TECLA, Grupo ETC y REDES-Amigos de la Tierra Uruguay comparten esta animación sobre la Agricultura 4.0.

La llamada agricultura 4.0 articula cambios en la manera como se hace la agricultura, impactando directamente a las agricultoras y agricultores campesinos. Estos cambios tienen que ver con el uso de tecnologías digitales en las máquinas agrícolas y nuevos equipamientos, como drones y sensores, cada vez más automatizados.

Con el uso de estas tecnologías y equipamientos, la extracción de datos sobre el clima, el suelo y el manejo, y su procesamiento por parte de las grandes empresas, se vuelven centrales. Estas grandes bases de datos permiten que la agricultura sea cada vez más parte del circuito financiarizado del capital, organizado por la especulación.

Publicado originalmente en Red TECLA

Fuente: https://desinformemonos.org/

 

 

 

El plebiscito será el 4 de setiembre

Dudas sobre la nueva Constitución chilena

Fuentes: CLAE

A solo tres meses de que concluya el trabajo de la Convención Constitucional, la Secretaría general de la Presidencia chilena confirmó para el 4 de setiembre el plebiscito de salida en que la ciudadanía decidirá si quiere o no una nueva Constitución.

2022 es un año crucial para el país: con nuevo presidente, nuevo Congreso y, si se aprueba, una nueva Constitución.

El presidente Gabriel Boric, abogó este martes por acuerdos amplios y por «modificar lo que haya que modificar» para lograr una nueva Constitución que sea «un punto de encuentro» para los chilenos, al considerar «preocupantes» los sondeos que muestran una ventaja del rechazo a la nueva Carta Magna. “Son un llamado de atención para todos los que confiamos en este proceso y los que creemos que este proceso es necesario», dijo Boric durante la visita de Estado que realiza a Argentina.

El mandatario reconoció haber conversado con gente que en el plebiscito de 2020 votó a favor de iniciar el proceso constituyente «y que hoy tiene dudas». «Esas dudas no pueden ser sencillamente ignoradas. La discusión no es solamente comunicacional, no se le puede echar solamente la culpa a lo externo, también hay responsabilidades de quienes creemos en el proceso. Y mi llamado es buscar la mayor transversalidad y amplitud posible para construir una Constitución que sea un punto de encuentro», dijo.

Boric deseó que el plebiscito «sea un punto de encuentro entre los chilenos y chilenas, lo que implica que hay que darse espacio para reflexionar, pensar para que los acuerdos sean más amplios que lo que han sido hasta ahora para modificar lo que haya que modificar y yo tengo una profunda confianza en la Convención», concluyó.

La Convención Constituyente se trazó un plan ambicioso que reflejó muchas de las demandas del estallido social de octubre de 2019, cuando miles de personas se lanzaron a las calles exigiendo mayor igualdad en un país que en las últimas décadas ha funcionado con un modelo neoliberal de libre mercado instaurado por la dictadura de Augusto Pinochet, absolutamente injusto con los sectores menos favorecidos.

Por primera vez en la historia de Chile, en octubre de 2020 se preguntó a la ciudadanía si aprobaba o rechazaba la redacción de una nueva Constitución. El resultado fue abrumador: un 78% de la población votó por el cambio de la Carta Magna, dando oportunidad para que por primera vez desde 1833 la Constitución fuera redactada por una convención ciudadana elegida en votación popular.

El 4 de septiembre, fijada para el plebiscito, es una fecha simbólica en Chile ya que las elecciones de presidentes se realizaban ese día. Pero en 1973 el golpe militar encabezado por Augusto Pinochet acabó con esa tradición tras derrocar al socialista Salvador Allende e iniciar una dictadura de 17 años.

Tras estallido social que se prolongó durante meses, la Convención Constitucional inició su trabajo el 4 de julio de 2021 con la tarea de escribir una nueva Constitución que reemplace a la heredada de la dictaduraTras concluir los primeros nueve meses que los 154 miembros de la Convención tenían para entregar el proyecto, la Directiva de la Asamblea amplió por tres meses más el periodo para concluir su tarea, plazo que terminó el 5 de julio.

Una vez entregado el borrador de la carta magna, habrá dos meses para que la sociedad chilena analice el texto y luego acudir a las urnas en el plebiscito obligatorio al cual deberán acudir más de 15 millones de votantesquienes decidirán entre las opciones «Apruebo» o «Rechazo». Si se aprueba, la nueva carta fundamental sustituirá a la actual.

Preparando el plebiscito

Para facilitar la participación en el plebiscito de salida del proceso Constitucional, el ministerio Secretaría General de la Presidencia puso discusión inmediata a la iniciativa parlamentaria que busca georreferenciar al electorado para acercar los locales de votación según sus domicilios, ingresando a su vez una serie de indicaciones destinadas a adaptar los plazos necesarios para elaborar y auditar el padrón electoral, entre otras.

Por otra parte, menciona la votación- cuyo carácter será obligatorio- contemplará las opciones de “Apruebo” y “Rechazo” al nuevo texto constitucional. Cabe señalar que la Mesa de la Convención activó la prórroga de tres meses que amplía las funciones del órgano constituyente hasta el 5 de julio.

Con el articulado que ha sido aprobado hasta el momento, el borrador de nueva Constitución da señales de un nuevo diseño institucional basado en un modelo de equilibrio entre un Estado unitario central y una estructura de autonomía regional, cruzado con el reconocimiento de un Estado Plurinacional.

Estos avances en materia de régimen político suponen una transformación profunda a las instituciones tal como se las conocía y que se complementan con la incorporación de normas inspiradas en demandas ciudadanas, como género y paridad, reconocimiento de la crisis climática, libertad de prensa y expresión, entre otras.

Periodista chilena, asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Fuentes: CLAE

 

 


 

 

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